Archive for febrero 2009

Mmmmmmmmmm, gracias. xD





A "Nunca dejes de sonreír" y a "Ben Hur". Aunque no sepa qué coño significa "maneiro" (lo busqué, ojo, aunque admito que no muy concienciudamente... xD), os lo agradezco un montón.

Como siempre, yo no voy a nominar a nadie. Porque sé de sobra que estos premios rulan lo suficiente como para que lleguen a todo el mundo sin que yo mueva un dedo... Y si era un requisito muy indispensable... Nada, que venga alguien y me lo quite, no voy a oponer resistencia.

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- Dios, ¿por qué las mujeres huelen tan bien?

- Porque tienen la mala costumbre de usar perfume.

- No, no, no. Hay mujeres que no usan perfume y siguen oliendo genial.

- Vaaaaale, pues colonia.

- ¡¡¡Que no!!! Hay mujeres que no usan colonia, perfume ni cremas ni nada de nada y aún así huelen de maravilla.

- Ana, eso se llaman feromonas.

-...

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Tengo una sensación horrible en el estómago. Es como si me hubiesen golpeado y el dolor permaneciese durante demasiado tiempo, aunque el puño ya dejó de presionar mi estómago. Siento como si a cada minuto un puñal se clavase con fuerza desgarrando la carne y dejando fluir libremente la sangre... Sangre... (pues sí que voy a estar obsesionada...).

Cuando creo que se ha calmado ligeramente, me muevo, y todo vuelve a comenzar, recordándome que necesito hacer algo, que necesito ponerle remedio urgentemente, antes de que se me escape de las manos, antes de que resulte más doloroso de lo que ya lo es.

Así que suspiro con fuerza y dejo caer la cabeza hacia atrás. Mucho me temo que hoy me toca preparar a mí la comida... ¡¡¡Y me muero de hambre!!!


Premio Blog Maneiro (¿Qué carallo significa eso?) xD

Posted by : Any R 7 Comments
He descubierto algo fascinante sobre mí misma. Tengo complejo de masoquista. Me pone hacerme daño, clavar en mi corazón todas las astillas que encuentro, cuanto más profundo, cuanto más grandes, mejor.

Si algo me produce envidia, rencor, dolor, lágrimas... Entonces correré como una loca hacia lo que sea, con los brazos abiertos, sin esperar el golpe aún sabiendo que llegará. Y entonces ¡¡¡BLAM!!! De bruces y al suelo, con la sangre de nuevo haciendo su aparición estelar, poniéndome todavía más cachonda... Porque sí, en ocasiones la detesto, pero casi siempre la anhelo, como un ansia salvaje que devora cada rincón de mi mente.

Admito que me excita la violencia, siempre y cuando parta de mí y tenga como destino mi propia persona. Descubrí hace muchos años que me apasionaba el dolor físico. Cada pequeña herida, cada remota cicatriz... Cualquiera que me conozca sabrá que las conservo con cariño, que las destrozo hasta convertirlas en marcas incurables de las que mi madre se avergüenza. Pero ninguna de sus cremas puede borrar todas las heridas que me auto inflijo. No puede borrar ni la primera... Sólo yo misma podría, pero estoy demasiado ocupada disfrutando del dolor del momento. Porque pese al pánico que siento simplemente al escuchar esa temible palabra, se superpone la emoción, el sentir que estoy viva... Qué mejor manera que pellizcarte para saber que no estás soñando, que el mundo que te rodea no es una puñetera pesadilla de la que jamás vas a despertarte más que por pequeños momentos de lucidez onírica (aunque mi atrapasueños va dejando de funcionar y cada vez se cuelan más alucinaciones fatídicas y sádicas que pretenden atormentarme... hasta ellas son más agradables...).

Me dedico a ponerme delante todo lo que deseo durante breves instantes para luego apartarlo de una patada, con violencia, con esa fuerza destructiva que hace que golpee los puños contra la pared de impotencia y que me obliga a disfrutar todavía más al ver la sangre resbalando por mis nudillos.


Porque no hay mayor dolor que aquel al que pueda acostumbrarme, aquel que arrastraré la mayor parte de mi vida como una condena propia que no puedo apartar de mí, que no puedo cumplir... Cadena perpetua de masoquismo altruista.











- Ana, deberías dejarlo. Tarde o temprano esto acabará contigo...

- Lo sé. Espero que sea temprano...

Cadena perpetua

Posted by : Any R 8 Comments
Voy a denunciarme por tenencia ilícita de alma. Porque el alma que tengo no es mía. Tampoco la he robado, que conste. Simplemente me la encontré por ahí cuando había perdido la mía.

Me miro al espejo sin fuerzas para sonreir. Pero lo intento. Y la sangre contrastando sobre el blanco de mis dientes es suficiente como para asquearme y hacerme escupir. Sangre, más y más sangre. Nunca desaparece del todo...

Entonces levanto la vista y mis ojos brillan como siempre, con ese vacío apagado que contrasta con el ansia de ver algo que los encienda de nuevo. Y el sabor a sangre que se cuela por mi gaznate y me produce un escalofrío a lo largo de la columna. Nunca sabré si lo detesto o lo anhelo...

Asocio las ideas (y me salto esa asociación para que se me entienda un poquito menos todavía). Porque vivir tres vidas que no son tuyas en un sólo día, quizás es demasiado. Porque no querer vivir la tuya ni hoy ni mañana ni nunca, quizás es suficiente. ¿Qué me ocurre? ¿Por qué nunca puedo conformarme conmigo misma? ¿Por qué siempre deseo apagar la luz en mi cuarto y encender otra que me traslade a un mundo que no es el mío, a una realidad ajena que me permita olvidarme de mí, de mis penas, de mis alegrías, de todo...? ¿Por qué no puedo simplemente dejar de hacerme preguntas metafísicas? ¿Por qué no puedo olvidarme de mi vida y quedarme con las de los demás?

A veces, en la cima de mi locura, he querido hacerme pasar por cuerda. Pero en otras ocasiones, cuando ya el cansancio hace meya en mí, decido ser yo misma, decido mostrarme al mundo como soy. Probablemente el día en que se me ocurra pedir ayuda comprenderán que lo mejor es encerrarme, llevarme a un manicomio y dejarme allí sin más que hacer que vivir otras vidas... Películas, libros... Cualquier cosa vale. Nada que me obligue a tomar decisiones, a responsabilizarme de ellas... Nada que me obligue a ver cómo la gente se acerca y se aparta de mí, nada que me obligue a decidir lo que debo sentir con respecto a todo y a todos. Que todos los sentimientos me vengan ya dados.

Pero entonces, pensando en esa vida, pienso que de pronto querría comenzar a sentir por mi cuenta de nuevo. Pienso que quizás volvería a necesitar lo que no tengo... Porque la realidad, la verdad sobre mi alma de prestado, es que siempre desearé todo aquello que no puedo tener. Y así puedo responder a un comentario de hoy en mi fotolog que decía algo así como que si sigo enamorándome de cualquiera como hago siempre, acabaré encontrando a alguien a quien también le pase lo mismo y la liaremos... Pero no... Esas cosas no me ocurren a mí. Sólo deseo aquello que no puedo tener... Eso sí, también soy consciente de que no hago nada por conseguirlo... Así que simplemente me quejo de vicio.


Tenencia ilícita

Posted by : Any R 10 Comments
Lo había dejado en suspenso.


De pronto la neura me hizo recoger la habitación (ya estaba bien de no poder poner un pie en el suelo).

Y debajo de todo, en el escritorio, había cuatro folios escritos a pluma:

"La verdad es que no sé muy bien como empezar. Ni siquiera sé muy bien lo que pretendo decir. Ni si es tarde... Pero creo que lo necesito. Creo que me faltaron demasiadas cosas por decirte. Y aunque pueda parecer que ya es tarde, creo que para mí será positivo intentarlo. Así que perdóname, porque esto lo estoy haciendo por mí."

Llevaba cuatro folios escritos y ni siquiera había empezado a plasmar todo lo que quería decir. Ahora que la he encontrado, mis manos se cierran con ansia sobre el papel y desean agarrar de nuevo la pluma. Hoy estuve recogiendo papeles suyos. Las nóminas del 1985 al 1989 (guardé solo las del 85 ya que yo nací en ese año); copias de las denuncias que recibió o hizo, papeles de bancos (siempre, siempre, siempre pagaba todo en efectivo, hasta mi paga mensual me la ingresaba él personalmente, por eso supe cuando entró en el hospital, porque dejé de recibirla...); declaraciones de la renta; su ascenso a Policía de 1ª... He dejado muchas cosas en mi vida a medias... Poco a poco voy terminando las que puedo, cerrándolas para dejar de sentir esa culpabilidad que me ahoga (sí, ya, ya lo sé, por mucho que trabajes sobre ella no creo que sea fácil que la cambie :P). Esto sigue siendo algo necesario. Ahora más que nunca. Por eso me voy a ir a la cama y voy a releer todo lo que había escrito. Voy a ir a domir con mis propias palabras resonando en mi cabeza, lo pensaré mañana todo el día y dedicaré un tiempo cada día hasta vaciar de mi corazón todo lo que tenga que poner en palabras. Y entonces llegará el momento de la visita obligada... ¿Me dará tiempo a hacer esa visita antes del 21 de abril? No quiero hacerla el día en que todo el mundo le recuerde, pero tampoco creo que merezca que pase más de un año... Sé que tardaré, sé que todavía me queda mucho que arrancar, bueno y malo... Pero lo haré, lo haré y podré quitarme este dolor del pecho. Hoy casi vuelvo a llorar. Quizás lo haga ahora al releer lo que he escrito. Pero las lágrimas no son nada malo. Solo la constancia de que algo realmente nos importa.



Como dice Belén Arjona, "Corro el riesgo de llorar por ti".



Sin embargo la banda sonora es otra de las del coche, una de mis favoritas:

Pausa

Posted by : Any R 2 Comments
Apreté el freno y me detuve. Tenía todo el circuito ante mí. Apreté el embrague y pisé el cambio de marchas, poniendo primera. Fui soltando poco a poco el embrague mientras comenzaba a apretar el acelerador. Cambié a segunda. Sorteé los conos. Dí la vuelta y aceleré todavía más. Cambié a tercera. Apreté el acelerador hasta el momento de esquivar los conos. Y al llegar al final apreté el embrague y los dos frenos a la vez.


Era la primera vez que me subía en una moto. Y creo que me he enamorado.


Nunca había sentido una sensación parecida, de miedo y de poder al mismo tiempo. Recordé uno de los libros que leí hace poco. El sueño de la protagonista era tener una moto y recorrer todo EE.UU. con ella. Por supuesto la moto era un McGuffin, sólo servía para que la protagonista se chocase en la primera ciudad a la que acude encontrando a la mujer de su vida y a su madre perdida cuando era niña. Pues qué bien...

Yo también quiero una moto. Me he sentido tan libre sobre ella, que cuando cogí el coche para volver a casa me sabía a poco. Poco a poco, encuentro cosas en la vida que quiero vivir, que quiero hacer algún día... ¿Os imagináis la ruta 66 en moto? WOW.



Llevo algún tiempo con esta canción metida en la cabeza... Me pierde el punteo de la guitarra española... Ais... ¿querrá decirme algo?

Circuito

Posted by : Any R 4 Comments
Ayer encontré un trébol de cuatro hojas. ¿Sabéis por qué son tan difíciles de encontrar? Hay muchas especies distintas de tréboles: los hay con flor, los hay con líneas blancas en el centro de cada hoja, los hay de cuatro hojas (que sí, que sí, que es una especie distinta...). Los de cuatro hojas se esconden con el trébol común, ese de toda la vida, que no tiene más que tres hojitas lisas. ¿Queréis saber cuales son mis favoritos?



Los tréboles de corazones. No, no lo he pintado yo... Por si no me creíais también fotografié al grupo completo en el suelo...



Estos tréboles tienen manchas rojas en el centro de cada hoja, como si hubieses dejado caer una gota de tinta sobre ellas. Lo curioso es que casi siempre toman forma de corazón. Siempre me llamó poderosamente la atención esta especie en particular. Precisamente por eso, sé que encontrar un trébol de cuatro hojas entre ellos es misión imposible.

Sí, encontré otro trébol...

Tréboles

Posted by : Any R 5 Comments
Hay momentos en los que piensas inevitablemente que la vida que estás viviendo no es la tuya. Lo sientes todo demasiado ajeno. De pronto te encuentras en el comedor de la vecina, con tu madre y sus amigos delante, sentados a una mesa, mientras tú permaneces de pie y los contemplas en silencio. Intentan hacerte participar en la conversación.

- ¿Verdad que sí, Ana?

Agitas la cabeza, de un modo apenas perceptible, dando una respuesta que se podría identificar tanto como un sí como con un no. Porque ni les escuchas. O sí lo haces, pero te importa una mierda lo que están diciendo. Ni siquiera te importa cuando deliberadamente pasas a ser el tema de conversación.

Presidiendo la mesa, la bruja de turno, hablando de sus Orishas, de su padre Changó y su Naina Na. Y sientes cómo la sangre te empieza a hervir en las venas.

- Porque cuando le pregunté al padre Changó por si ibas a cobrar ese dinero tiró el pitillo y apareció una paloma blanca. Así que nunca entregues nada si no te dan el dinero al momento, porque el padre Changó me hizo ver que te irá muy mal.

Aprietas los puños, muerdes la lengua, sintiendo el veneno correr por tu garganta, la misma garganta que ha vuelto a joderse inesperadamente, a pesar de que llevas sin fumar más de un mes, pese a los dos últimos y difíciles días (ya se sabe, cuando uno sale con fumadores...).

ODIO. Hoy realmente llegué a sentirlo. Llegué a sentir cómo me llegaba la bilis a la boca y cómo se me secaban las fosas nasales al respirar. Fue tan intenso el sentimiento que tuve que salir de casa. Llamé a Pancho y lo llevé al fondo de la calle, al lugar donde el asfalto desaparece dejando paso a la tierra y la hierba. Caminé en silencio mientras él olisqueaba todo lo olisqueable del camino. Mirando al suelo, encontré huellas de caballo. Me agaché para comprobarlas: eran frescas, probablemente de esa misma mañana. Sonreí. Seguí caminando un poco más hasta que simplemente ya no me apetecía. Y allí me senté. Pancho me dejó un buen rato tranquila antes de ponerse nervioso por mi inmovilidad y salir corriendo hacia casa sin esperarme.


Hoy fui a ver una de las películas del ciclo de cine gay, lésbico, bisexual y transexual en el Teatro Principal. Me gustó. Entretenida, original, bien hecha... Sí, realmente me gustó. ¿Siguiente? El martes a ver de nuevo "Les filles du botaniste". Para quien no la haya visto un verdadero placer para el sentido de la vista y realmente inspirador para los otros cuatro. ¿Quién se apunta a venir a verla el martes a las 22:00? Yo, sin duda, allí estaré.


Y por cierto, ya haré un croquis del río de las narices... xD



Adoro esta canción...

Odio...

Posted by : Any R 10 Comments
El día perfecto que describí ayer era una entrada apalabrada con "lunátika que entiende", no sucedió. Comí sola, estuve corriendo y trabajando por la tarde, por la mañana madrugón para ir a la academia... En fin, que estuvo bien el día, pero de perfecto no tuvo demasiado. Sólo la charla con mi "colchón" ;)

A lo que íbamos. No soy más idiota porque no entreno. Volvía a casa. Un solazo de muerte, ninguna prisa por llegar a trabajar... Así que paseando. Llegué a un punto en el que hay un puente que cruza un río. Y el río va hacia ambos lados, pero en ambos casos hace una curva pronunciada y se dirige hacia la misma dirección. Normalmente sigo el cauce de la derecha. Pero esta vez se me dio por coger el de la izquierda, porque había un paseo fluvial que nunca había visto. Mi cabeza pensó: si el río pasa por detrás de mi casa, ya llegaré.

Pero cuando me quedé sin camino fluvial y cada vez me internaba más en el bosque, pensé que quizás lo mejor sería dar vuelta e ir por el camino conocido. Y menos mal... Cuando tomé el cauce de la derecha de nuevo, unos cinco minutos más tarde, me enfurruñé y solté un "¿ves? el río pasa por aquí... si lo hubiera seguido un poco más...". Y entonces se hizo la luz. Si lo hubiese seguido un poco más habría acabado en Vidán, donde el Sarela desemboca en el Sar.

En fin, que me reí de mí misma, me di un golpecito en la cabeza y continué caminando hacia casa cantando Anni Luce de Paola y Chiara.


Y por cierto, que con el mp3 puesto, he descubierto la canción que define mi ideología sobre el amor. Curioso, porque es muchísimo más optimista de lo que pensaba...


Me pasa una y otra vez... Hasta que lo olvido... Y vuelvo a caer...

Me dejé la inteligencia en casa

Posted by : Any R 6 Comments
De pronto abro los ojos. No porque haya sonado el despertador, sino porque realmente he dormido bien y me apetece levantarme. Me estiro, mientras hago esos típicos sonidos extraños que la gente que me conozca un poco sabrá identificar. Acabo bufando como un gato, con una sonrisa en los labios. Estiro las piernas y tropiezo con Pancho, que también se despereza y me mira con cara de "eh, no te pases". Me acerco a él y lo acaricio, o directamente le muerdo las orejas y el cuello, hasta que reacciona y empieza a jugar, pegándome con las patas para apartarme mientras intenta morderme él a mí. Tras un ratito de risas y juego, me levanto y voy al baño tambaleándome. El espejo me ofrece una imagen graciosa. Los pelos de leona enmarcan la cara pálida y afilada, borrosa, de primera hora de la mañana. Le sonrío al reflejo, que me devuelve el gesto. Animada por ello, le lanzo un beso y agarro el suyo al vuelo, guiñándole un ojo.

La casa está vacía. Todo el mundo está trabajando menos yo. Saco un par de naranjas de la cesta de la fruta y cojo el cuchillo. Exprimidor, vaso, cuchara... todo el proceso hasta que me llevo el zumo a los labios. Adoro el sabor de las naranjas recién exprimidas. Después meto mi taza en el microondas con leche hasta un poco más arriba de la mitad. Mientras se calienta ( 1 minuto 30 segundos), pongo la tostadora al fuego y corto un par de rebanadas de pan. Se escucha el pitido que me indica que la leche está en su punto y saco los cereales solubles y el azúcar (substituí el Colacao por eso de que un desayuno completo debe tener dos partes de cereales, una de leche y dos piezas de fruta...).

Cuando todo está listo y en la mesa, me siento con el libro que toque en una mano y la tostada en la otra y me permito perder media mañana de esa manera. Media mañana o el respiro que Pancho quiera darme hasta que empiece a lloromiquear para que le pasee. No hace sol, pero tampoco va a llover. El cielo gris típico de Santiago domina el ambiente. Aprovecho que todo está seco para caminar con Pancho hasta el río, que hace tiempo que no voy.

Después, toca cumplir con algunos deberes. Empiezo con la cama de mi madre, siempre es lo primero. Después limpio y recojo la cocina, friego los baños y puede que hasta consiga hacer mi cama y ordenar la leonera que tengo de habitación.

Ya casi es hora de comer. Así que reúno los ingredientes y preparo una lasagna mientras Mónica Naranjo suena a todo trapo. Cuando mi madre llega de trabajar, estoy sacándola ya del horno. Al mismo tiempo llegan mis hermanos. El más pequeño fue a buscar al mayor al trabajo. Hoy toca comida en familia.

Mi madre sonríe, contentísima de tenernos a los tres en casa. Mis hermanos me felicitan por la comida y mi madre por el resto de la casa arreglada. "¡Hasta hiciste tu cama!" exclama sorprendida.

Comemos sin prisa, charlando, aunque mis hermanos se irán pronto porque tienen que volver al trabajo. Me felicitan por lo rica que estaba la lasagna y suben al coche. Mi madre y yo alargamos un poco más el café, con la tele puesta de fondo en algún programucho barato de televisión. Pero nosotras charlamos. Ella se acuerda de alguna anécdota de su vida y me la cuenta. Le recuerdo que tenemos un libro pendiente.

Suena el timbre. Me levanto para abrir y volver a mi habitación. Seguramente sea esa amiga de mi madre tan pesada que siempre está tocando la moral. Si dejo a mi madre con ella, puedo irme sin remordimientos.

Enciendo el ordenador y conecto el disco duro portátil. Automáticamente, la red se cae, como siempre. Pero no me importa, mejor así. Para lo que voy a hacer no necesito red... Agarro la libreta roja de la estantería de arriba y me siento ante el teclado. Abro un archivo en blanco y me ubico. En la libreta comienza el capítulo uno con un viaje en coche. Así que simplemente comienzo a escribir: "La lluvia chocaba contra el cristal del coche. Los frenéticos limpiaparabrisas no podían moverse a la velocidad suficiente, así que tuvo que reducir notablemente la velocidad, frustrada. No sabía muy bien lo que debía sentir y el clima no ayudaba. Desde el mismo momento en que habían comenzado a caer las primeras gotas solo pudo maldecir: bienvenida a Santiago." Probablemente reescribiré muchas veces lo mismo, con tiempo y cuando comience a corregir. Pero por ahora me vale, lo releo para continuar con ello.

Tras toda la tarde escribiendo, de pronto suena el móvil. Agarro despreocupadamente, pues, como siempre, no espero llamadas. Es alguna amiga. ¿Por qué no nos vamos a cenar por ahí y luego salimos a tomar algo? Perfecto. Sé dónde quiero cenar y sé dónde quiero salir. Lo comento y la idea cae bien.

Contar la noche sería demasiado contar. Además, acabaríamos de cenar cerca de las 12 y eso ya sería un día distinto... Este podría ser un buen día. Un grandísimo día. ¡Se necesita tan poco para ser feliz!

Día feliz (se me había olvidado xD)

Posted by : Any R 3 Comments
Recuerdo que era domingo y que más tarde fui al cine. Hacía muchísimo frío. Yo había comprado el mp3 esa misma semana y no le había metido canciones hasta ese mismo día. Así que aunque iba sólo hasta la esquina del cruce de Peón, me lo ajusté a las orejas para ir escuchando música. No podría concretar qué iba sonando, pero yo iba animada.

Me paré en el semáforo, con una pose muy poco mía, con mucha seguridad. No sé por qué, me sentía extremadamente atractiva en ese momento. Me había duchado y tenía el pelo mojado. Creo que me gusta mi imagen cuando tengo el pelo mojado. Llevaba una camiseta marrón de lycra, bien pegadita al cuerpo, unos pantalones vaqueros ajustados y la cazadora impermeable marrón con capucha. En fin, no sé por qué, pero me sentía realmente sexy.

Entonces pasó una vecina. Tuve que quitarme los cascos, ya que dio muestras de ir a hablarme. Y entonces me dijo algo que me sorprendió.

- Supe que eras tú todo el camino sin verte la cara. Tienes la misma manera de andar de tu madre.

Sonreí, mi cara enrojeció y agaché la mirada. Cuando crucé el paso de peatones era otra persona distinta. Era una mujer que lo tenía todo.


Algunos sentimientos deberían durar para siempre...


Último día de cine...

Posted by : Any R 4 Comments
¿Cómo no creer en la profundidad de mis sentimientos si a cada día me lo demuestro más firmemente? ¿Cómo negarme a ver que pese a que pensaba que había olvidado, de pronto una simple canción me golpea el pecho de un modo que no podría haber imaginado?

Por suerte o por desgracia (diría más bien lo segundo) no soy de las personas que tienen la suerte de poder olvidar. No, todo permanece. Si mi cabeza ya no lo piensa, mi corazón ejerce de almacén de bultos donde podría encontrar prácticamente cualquier cosa que haya pensado, sentido, vivido... Con razón está tan hecho trizas el pobre. Y pienso seguir rompiéndolo...

Conducía de vuelta a casa, encendí la radio por sentirme acompañada. Fueron sonando algunas canciones. Y de pronto anuncian una, patrocinada por el Corte Inglés, un éxito de hoy... Chambao... Automáticamente pensé: "por dios, nuevo single, por favor...". Pero no. Cuando empezaron a sonar los primeros acordes, se soltó un latigazo en mi pecho, empezó a costarme respirar y me quedé completamente en blanco. Ya estaba prácticamente en casa. Aparqué, pero no pude bajarme del coche hasta que terminó la canción.

Es algo increíble que pueda guardar tantos sentimientos dentro, ¿no? Tanto buenos como malos, porque precisamente los que acudieron en ese preciso momento fueron los buenos, la añoranza de unos besos, de unas caricias, de un olor, de una sensación... Simplemente añoranza. Hay decenas de canciones capaces de dejarme fuera de control, hay olores que me hacen perder el norte, hay frases que me dejan sin palabras... ¿Algún día perderé todo esto? ¿Cargaré con ello para el resto de mi vida? ¿Realmente es una carga, o una dulce tortura? Ais...


Más profundo todavía...

Posted by : Any R 4 Comments
Hoy ha sido un día extraño. Hago tantas cosas en un sólo día que me da la impresión de que han pasado semanas desde que me he levantado. Avanzo con el último libro que empecé, sigo con la novela a vueltas (ya están re-re-recorregidos los tres primeros capítulos), sigo sin terminar la jodida Constitución (voy por el Título VII), he ido a clase y he llevado a mi hermano a trabajar, he paseado al perro, y ¡¡¡hasta he socializado!!! (Nono, me salvas xD)

Pero es agotador... Y no me quiero ir a cama sin... No sé... Pero no me puedo ir así, sin más... Necesito más... Quiero un capítulo más de la novela... O leer algo más del libro... Sí... o... No sé... No, Constitución no quiero más... Pero no sé... También he intentado leer y comentar un par de blogs. No todos... Sólo algunos... Querría verlos todos, pero no sé si ya será demasiada información...

El viento aúlla fuera, furioso, indomable, haciendo que las ramas de los árboles choquen contra la terraza de la vecina, haciendo que mi persiana me avise de que mañana será un día duro. Se supone que por la tarde iba a ser lo peor del temporal. Pero no, lo peor está siendo. Al salir a pasear al perro la luna se escapó durante unos instantes de las nubes de lluvia. Luna llena... De niña solía aullarle cuando pensaba que nadie me veía. Mi padre me pilló una vez y me dio una buena colleja... Hoy me sentí extraña al hablar de él con la gente de clase. Les conté cómo dejó de fumar. Lo recuerdo como si fuese ayer. Yo tenía unos 7 añitos. Llegué a la inspección de guardia y le vi con el pitillo en la mano, estaba encendiendo uno con la colilla anterior.

- Papá- le dije-. Fumar es malo.

Se quedó unos segundos mirando el cigarrillo recién encendido. Y sin apartar la vista de mis ojos, me sonrió y dijo:

- Tienes razón.

Apagó el pitillo en el cenicero.

- No fumo más.

Y nunca más volvió a hacerlo. Todas las veces que yo lo he intentado recordaba aquella escena. Y me decepcionaba a mí misma una y otra vez al ver que no aguantaba. Ahora tengo un motivo. Un motivo doble para hacer que mi padre se sienta orgulloso. Llevo desde principios de enero sin fumar. Y espero seguir así por mucho tiempo...


Un día laaaaaargo

Posted by : Any R 2 Comments
Acabo de descubrir algo de mí que me asusta... Acabo de descubrir la profundidad de mis sentimientos. A secas... Puede que uno en concreto me haya revelado el asunto. Me lo habían dicho... Pero dios...

De pronto fue como si se me abriese un abismo delante. Quizás por eso tengo la costumbre de dar un paso atrás y mirar al horizonte cuando algo empieza a importarme demasiado, cuando alguien quiere que eche el freno. Porque si miro al vacío que se abre ante mí... Me lanzaría.

Intento trabajar, pero las palabras se retuercen en mi cabeza y la Constitución Española empieza a sacarme de quicio y superarme... Hago lo que puedo, pero explicar algo que no entiendes del todo es un poco jodido, la verdad. Lo seguiré intentando al menos por ahora. Necesito al menos acabar con esto, aunque pase con el agobio más grande de mi vida los próximos dos meses. Después de mis últimos y bastante recientes fracasos laborales, necesito demostrar que valgo en esto antes de dejarlo (porque valer valdré, pero o trabajo o me saco las oposiciones, y como que prefiero poder llegar a funcionaria para mantener mis ansias de escritora sin preocuparme por cómo pagaré el alquiler o la comida...).

De todas formas curiosamente se me abren caminos nuevos y extraños. Porque puede que pueda cumplir uno de mis sueños en no mucho tiempo... Puede que acabe grabando uno de mis guiones... Ojalá... Hace tanto que lo había escrito, que lo había imaginado... Primero con una protagonista, luego sustituyéndola... ¿Por qué no? Puede ser...

Ayer fue una buena noche. Me entró un instante de melancolía bastante fuerte, pero por lo demás fue un día de encuentros. Con gente a la que hacía meses que no veía, incluso años... Fue agradable, embargada por ese estado que sólo el alcohol puede conseguir, mientras una de las chicas más guapas a las que has conocido te abraza y te dice que te echaba de menos; o que tu rubia favorita te mande un beso desde detrás de la barra; o ver entrar a uno de tus mejores amigos que ya no vive en la ciudad en el local donde te encuentras; incluso reconocer a gente a la que sólo habías conocido por este medio... Fue una buena noche, pese a que la nota predominante en mi cabeza fuese que me faltaba un encuentro que desearía más que cualquier otro... Nunca se consigue todo lo que se desea, supongo.

Tengo frío. Pero un frío que te mueres... Y el caso parece que es huir de la Constitución como sea. Pero en fin, veré si encendiendo la calefacción puedo centrarme en el Capítulo Cuarto "De las garantías de las libertades y derechos fundamentales". Y tooooooodo lo que me queda (voy por el artículo 53 de 169 más 4 disposiciones adicionales, 9 disposiciones transitorias, una derogatoria y una final). En fin... Que vamos a ponernos con ello...




(Estaba buscando otra, pero sonó este en lastfm y... Auch...

Profundidades

Posted by : Any R 7 Comments
Hoy mi amor platónico ha dado en el clavo:

"Ana, a ti lo que te pasa es que pasas de 0 a 10 en cuestión de segundos. De pronto estás anímadísima y al segundo siguiente ya estás deprimida. Y cuando estás deprimida siempre dejas que la primera que pase te consuele."

Joder... Qué cabrona, qué bien me conoce xD

A veces me sorprenden las charlas que tengo con ella. Parece conocerme mejor que yo misma. Me abre los ojos con respecto a por qué hago las cosas que hago. Es tan inquietante y tan necesario el tiempo que paso con ella.

Recuerdo nuestras primeras charlas. Si hubiese seguido sus consejos, probablemente habría conseguido lo que deseaba entonces. Ahora que ha pasado el tiempo, sé que lo que deseaba era mantenerme flotando en una nube, de la que tarde o temprano tenía que caer. Mejor temprano. Hay tanta sabiduría en sus palabras...

Me pregunto si algún día podré llegar a ser como ella. Me encantaría.


Por fin es viernes, he sobrevivido a la semana fatídica. Y chicas... No os toméis tan en serio mi estado de ánimo. Como bien dice la mujer más perfecta que encontraré jamás, paso de 0 a 10 en milésimas de segundos. Estaré bien. ;)



Posted by : Any R 5 Comments
Creo que mi cabeza va a estallar. Quizás es por no haber dormido más de 5 horas seguidas durante esta semana. Quizás es por el esfuerzo físico que comienzo y al que no estaba acostumbrada. Quizás es reflejo de toda la presión que mi mente se auto-impuso durante estos días...

Quizás, quizás, quizás...

Estoy tan cansada. Pero estos días ha surgido en mí una férrea determinación que todavía acabará conmigo un poquito más. Hoy me terminaré otro libro más. Pero después de eso, voy a estar una temporadita sin leer. O no... Porque realmente lo que voy a hacer es corregir de una vez la novela. Tengo tantas ganas de escribir, de retocar, de actualizar, de hacer crecer ese proyecto, de finalizarlo de una vez por todas. Y de retomar otro completamente abandonado y llevarlo también hasta el final. Tengo tantas ganas que una corriente eléctrica me recorre la espalda cada vez que me lo imagino.

Creo que es el momento de que me vaya a dormir. Necesito encontrar algo que me salve. Ahora mismo en mi vida sólo hay obligaciones... Algunas habláis del amor, de que tengo que olvidar, de que otro llegará... Bueno, el amor sólo es una carencia en mi vida, todo amor pasado está olvidado... Sólo hay una persona ahora mismo de la que me encantaría enamorarme. Pero en mi línea, para variar. No es el amor lo que me ha traído a este lado oscuro y sin luz. Es el resto de mi vida, es la incertidumbre de un futuro que no puedo conocer, el pánico de que todo el mundo se dé cuenta de que no soy tan buena como pensaban... Es la falta de algo mío, de algo que desee, de algo que quiera... Es el verme relegada a hacer cada día sólo lo que debo. Creo que por eso últimamente no leo, sino que devoro libros.

Necesito algo que me ayude a escapar...





"Es conciencia cada letra,
cada frase que vendrá a continuación;
sentimientos que sesean,
que se impregnan dentro de cada renglón.
[...]
Palabras que fluyen
y ríos de tinta que surcan mis venas
en páginas vivas
que esperan sedientas mis gozos, mis penas.
Tesoro que esconde tu vida y mi vida
el lugar donde habitan historias de amor."

Mi cabeza...

Posted by : Any R 6 Comments
A veces quisiera cerrar el paraguas y caminar bajo la lluvia. Valdría la pena cada gota que resbalase por mi pelo, por mi frente, por mi rostro, por mi piel... Valdría la pena porque cada gota me recordaría a ti. Porque haga lo que haga no puedo olvidarte. Aunque la verdad, tampoco quiero.

A veces quisiera tener todo el tiempo del mundo para poder olvidarme de mí misma y pasarme la vida experimentando las vivencias de otros (experiencia vicaria que le llamaban en la facultad). Poner película tras película, devorar libro tras libro, ver simplemente a la gente que pasa por la calle. ¿Es tanto pedir poder deshacerme de mí misma para el resto de la eternidad?

A veces es inevitable que sienta lo que siento. Y otras veces no hay nada más fácil que apagar los sentimientos. Casi siempre es al revés... Por desgracia. Siempre inundan como una marea desbocada con ganas de destrozar mi corazón (de nuevo) para que tenga que esperar a que baje la marea, descalzarme, meter los pies en el agua congelada y recoger con una sola mano los retazos de cristal del espejo de mi alma, mientras con la otra sujeto la falda para que no se me moje. Y finalmente dar el traspié que consigue que me caiga, que me empape, que me ría de mí misma y ya sólo pueda levantarme con los fragmentos de vidrio clavados en los brazos, arañándome la piel y desgarrándome por dentro.

A veces simplemente daría mi alma por no tener necesidades y poder quedarme sentada ante el ordenador y escribir eternamente, sin notar el cansancio de los brazos y la espalda doloridos, sin notar el peso de los párpados que va a más a cada segundo que pasa, sin notar el avance inapelable del reloj que me indica que mañana volveré a pasarlo mal cuando mi cuerpo sólo haya descansado horas insuficientes... Sin notar el frío en mis antebrazos desnudos (como los llevo siempre últimamente, para poder ver a cada instante algo tan mío, tan parte de mi ser...), sin notar los apuntes y los libros que me llaman entonando una reprimenda por no hacerles más caso, sin notar el goteo insistente del radiador, que se estropeó aquella vez que pintamos la habitación de naranja hace ya tanto tiempo...

A veces desearía no estar aquí. A veces desearía dejar de ser. No haber existido jamás. Ser una partícula de aire en el cielo, o una gota de agua en el mar, llamada a convertirse en vapor por el dios sol, para reunirme en los cielos con miles de almas afines a mí, con miles de viajeras intrépidas dispuestas a caer en cualquier lugar del mundo y simplemente ser felices siendo lo que son. ¿Sentirá una gota de agua? ¿Habrá miles y miles de cosas que le impidan ser feliz como nos ocurre a los atrasados humanos?

A veces sueño que no voy a despertar. Y cuando ocurre, el miedo se aleja, la presión se suelta, el corazón se para un instante (pequeñíiiiisimo) en el que siento que lo siento todo en un momento. Y vuelve a latir, despojándome de la esperanza de ver colmados mis deseos.


A veces desearía continuar con mi vida caótica y desordenada, que siempre me sorprende con algo nuevo que me arrolla y me destroza, que me golpea y me arrastra al dolor más insoportable concebido, para luego transportarme al paraíso durante unas horas (a tu lado fue mi último Edén)...

A veces... O simplemente, erase una vez...



Simplemente adoro esta canción desde que me destrozó en mil pedazos dándome la razón.

A veces...

Posted by : Any R 7 Comments
Conseguí hacer lo que me proponía. Al menos por la mañana. Pero... pero he caído. No me gusta. No quiero compasión, no quiero comentarios de ánimo. Por supuesto que me levantaré, no me queda otra, no hay más opción.

Nadie dijo que el camino sería fácil. Bueno, sí, mucha gente lo dijo. Pero siempre supe que no lo sería. Tendré que esforzarme más de lo que nunca lo he hecho. Porque debo admitir que soy una farsante. No soy la chica trabajadora e incansable que todo el mundo describe. Soy esa que aparenta estar atareada, que hace las cosas siempre al 10% en lugar de al 200% que siempre anuncia. Y a pesar de ser así, estoy cansada. Bueno, no en vano fui maestra de vagas... Aunque las personas que pueden atestiguarlo no leerán mi blog.

EL tiempo se me ha escapado hoy entre los dedos sin permitirme ser útil en absoluto. ¿Y mañana? ¿Tengo que hacerlo mejor? ¿Tengo que trabajar más duro? Demonios... Vuelve mi ansia metafísica. Aparecen las preguntas complicadas que no puedo resolver. Y la gente decía hoy que la redacción de clase era complicada... No, no lo era. Eso era lo fácil. Lo difícil es responder por qué coño hago todo lo que hago si no servirá de nada. Lo que quiero y deseo está muy lejos de toda la mierda que pueda llegar a alcanzar. Es curioso... Siempre... Nunca... En fin... Nunca tendré lo que deseo porque siempre deseo lo que sé que es imposible de conseguir. Y quien me diga que nada es imposible... Sí, probablemente tenga razón. El problema es que no hay nada imposible cuando estás dispuesta a luchar con todas tus fuerzas. Pero cuando te deshinchas... Fiuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu. Adiós.

Siempre cometo el error de desviarme hacia el camino más fácil. De ese modo, tropiezo y por casualidades del destino acabo andando campo a través, sin senda, sin pautas... Acabo comiéndome toda la mierda que hay antes de llegar a mi destino (si es que llego). No. Tengo que entender que tal como soy, no hay camino fácil para mí. Que siempre que salto de la sartén, caigo en las brasas. Porque es así, porque soy así, porque mis decisiones siempre son precipitadas y la mayoría de las veces estúpidas. Todo lo que vivo es consecuencia directa de mis actos. No tengo mala suerte, sino que soy completamente incapaz de escoger el camino acertado. ¿Qué esperanza le queda a alguien que en toda su vida siempre ha errado en todas sus decisiones? ¿Que las únicas cosas que ha hecho bien venían siempre impuestas de fuera? Le queda la esperanza de que el mundo dé otro golpe, otro salto y que de repente todo vuelva a funcionar.

¿Pero sabes qué? Al menos no tengo faltas de ortografía... xD


Desaliento

Posted by : Any R 7 Comments
Acabo de llegar a casa. Y es inevitable. Lo necesito, os necesito. A todas y cada una de vosotras.

Ufff, ACABO DE SUPERAR las barreras de ,mi madre... xD Y del perro, que prefiere dormir conmigo. Pero sólo quiero decir una cosa,. Sólo quiero decir que me ha asaltado un sentimiento... DIos... NEcesito estar con alguien. Estar... sí... Tener a alguien que de cuando en cuando se meta en la cama conmigo, sólo para dormir, sólo para abrazarme y convencerme de que todo irá bien. Neceisot a alguien que me mime, que me acune entre sus brazos... Alguien que me deje cuidarla como ella me cuida a mí. Alguien que me bese para hacer que me olvide del resto de mis preocupaciones. Necesito a alguien a mi lado... Por favor... Me siento tan, pero tan, tan sola... Sé que tengo a gente, sé que habría algunas chicas dispuestas a cumplir ese papel... Quizás no las que yo desearía... ¿Qué hago? ¿Me rindo? ¿Simplemente me acerco a la que más cerca esté y le dejo que me abrace y me prometa que hará un mundo mejor para mí? Por desgracia no puedo. No soy así. Si alguien me gusta puede ser, si yo le digo a alguien que quiero algo, puede ser. Si yo simplemente me niego... Ojalá, pero no. Hay un par de personas en este mundo que me hayan hecho sentir... Por suerte o por desgracia esas personas siempre acaban siendo inalcanzables... Siempre... Mierda... MIERDA!!!!! Joder!!!! Sólo quiero querer a alguien... y que me quiera... ¿Qué importan los libros, qué importa la magia, la fantasía, la narrativa, la prosa, lo que siempre haya considerado como algo imprescindible en mi vida. Sólo importas tú, seas quien seas. Aunque ahora mismo seas nadie, seas una ausencia que sólo puede cubrri un peluche enorme en mi cama. Aunque seas... NADA. Eres nada...

Me siento terriblemente sola. Y os veo a todas. Las veo a todas... Siempre hay alguien para el resto. Nunca hay nadie para mí, nadie que consiga hacerme levantar la vista, sonreir y que cuando eleve mi mano para agarrar la suya me la entregue sin reservas... Nunca hay nadie. Ay, mierda. Soy una puñetera borracha...

AH! que le den a todo. Hoy sólo tengo ganas de acostarme acompañada. Lástima, lástima que no tomé mi oportunidad. Lástima que tenía que volver a casa. Lástima que no me dejé llevar con nadie esta noche... Creo que lo mejor será que me vaya a dormir. Son horas. Y ya hay demasiado alcohol por mis venas...

Como siempre... BorrAcha

Posted by : Any R 12 Comments

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