Posted by : Any R lunes, febrero 23, 2009

Lo había dejado en suspenso.


De pronto la neura me hizo recoger la habitación (ya estaba bien de no poder poner un pie en el suelo).

Y debajo de todo, en el escritorio, había cuatro folios escritos a pluma:

"La verdad es que no sé muy bien como empezar. Ni siquiera sé muy bien lo que pretendo decir. Ni si es tarde... Pero creo que lo necesito. Creo que me faltaron demasiadas cosas por decirte. Y aunque pueda parecer que ya es tarde, creo que para mí será positivo intentarlo. Así que perdóname, porque esto lo estoy haciendo por mí."

Llevaba cuatro folios escritos y ni siquiera había empezado a plasmar todo lo que quería decir. Ahora que la he encontrado, mis manos se cierran con ansia sobre el papel y desean agarrar de nuevo la pluma. Hoy estuve recogiendo papeles suyos. Las nóminas del 1985 al 1989 (guardé solo las del 85 ya que yo nací en ese año); copias de las denuncias que recibió o hizo, papeles de bancos (siempre, siempre, siempre pagaba todo en efectivo, hasta mi paga mensual me la ingresaba él personalmente, por eso supe cuando entró en el hospital, porque dejé de recibirla...); declaraciones de la renta; su ascenso a Policía de 1ª... He dejado muchas cosas en mi vida a medias... Poco a poco voy terminando las que puedo, cerrándolas para dejar de sentir esa culpabilidad que me ahoga (sí, ya, ya lo sé, por mucho que trabajes sobre ella no creo que sea fácil que la cambie :P). Esto sigue siendo algo necesario. Ahora más que nunca. Por eso me voy a ir a la cama y voy a releer todo lo que había escrito. Voy a ir a domir con mis propias palabras resonando en mi cabeza, lo pensaré mañana todo el día y dedicaré un tiempo cada día hasta vaciar de mi corazón todo lo que tenga que poner en palabras. Y entonces llegará el momento de la visita obligada... ¿Me dará tiempo a hacer esa visita antes del 21 de abril? No quiero hacerla el día en que todo el mundo le recuerde, pero tampoco creo que merezca que pase más de un año... Sé que tardaré, sé que todavía me queda mucho que arrancar, bueno y malo... Pero lo haré, lo haré y podré quitarme este dolor del pecho. Hoy casi vuelvo a llorar. Quizás lo haga ahora al releer lo que he escrito. Pero las lágrimas no son nada malo. Solo la constancia de que algo realmente nos importa.



Como dice Belén Arjona, "Corro el riesgo de llorar por ti".



Sin embargo la banda sonora es otra de las del coche, una de mis favoritas:

2 comentarios por lo de ahora.

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