Archive for diciembre 2011

A tres horas y media de que termine el año, y por costumbre, me paro un momento a realizar el balance del año anterior. Visto desde aquí, no parece tan terrible como se presentaba hace 366 días.

Llegué un 7 de enero a mi destino, con el peso del mundo a mis espaldas, deseando poder acabar de una vez con todo y arrastrándome para no cometer un error que lamentaría el resto de mi vida. ¿Y después? Después no dejé de perder... Fui distanciándome de una relación ya de por sí distanciada, perdiendo a alguien que me importaba muchísimo y que se fue convirtiendo en una carga más pesada de lo que podía aguantar. Así que la dejé resbalar y me quedé completamente sola. O eso me parecía. Pero irónicamente, mientras sólo era capaz de ver todo lo malo que me iba pasando, me fui rodeando de gente maravillosa. Gente, muchísima gente que está ahí siempre que yo lo necesito o requiero... También encontré a alguien que me dio la vida en aquel lugar, alguien que me entendía, que podía darme las charlas que necesitaba para seguir adelante, para calmarme, para relajarme al menos en los pocos instantes que podía conectar telefónicamente con ella... Y aunque el año ha sido lo suficientemente largo como para acabar dejando caer ese jarrón al suelo y verlo esparcirse en mil pedazos, no puedo evitar pensar en todo lo bueno que esa persona me dio, de todo lo que me enseñó y del cariño que nunca podré dejar de sentir por ella.

Llegó por fin el momento más deseado. El momento de salir de allí y empezar una nueva vida.  Salvo por el detalle de que irse ya no era tan deseado, porque dejabas atrás a toda aquella gente de la que te habías rodeado... Pero siempre resulta inevitable seguir adelante, ¿no? Así que me decidí a volver a casa, cambiando por completo mis planes iniciales de no volver a dejarme caer por Galicia. Pero es algo de lo que no puedo arrepentirme, por todo lo que llevo vivido y por la sensación que tengo ahora... Por momentos, muchos momentos, en realidad, creo que soy profundamente feliz...

He encontrado algo que me llena, algo que hace que me sienta más cerca de mi padre, algo que hace que por fin me sienta útil, en mi lugar... Y sólo por eso, y por que ese "algo" es un trabajo, que hoy en día es algo de lo que carece muchísima gente... Pues supongo que ya tengo motivos más que suficientes para sonreír. Pero es que hay más... Está esa mirada dorada que se centra en mí menos de lo que me gustaría (sólo por el hecho de que no disponemos de todo el tiempo del mundo), esos ojos que hacen que no pueda apartar la vista de ellos, cuando soy más de mirar al triángulo inferior (labios) cuando me hablan... Esa personilla que me mantiene en un equilibrio que pensé que era imposible... Esa persona que consigue arrancarme una sonrisa siempre que se lo propone... Esa persona que se está colando en mi corazón...

¿Puedo desear más? ¿Puede un año empezar de una forma tan pesimista y acabar con una lista de propósitos para el año nuevo llena de ganas de ser mejor persona, de crecer, de hacer bien las cosas y de que todos los "por ahora" lleguen a convertirse en "siempre"? Yo creo que no. Quiero ser positiva por esta vez... Quiero creer que las cosas saldrán bien, pese a que el año que viene encierre cambios radicales. Este año también estaban planeados y han resultado maravillosos. ¿Por qué no iban a ser así los próximos?




¡¡¡¡Feliz año nuevo a tod@s y un besazo tan, tan grande que...  En fin, ENORME!!!!

Balance

Posted by : Any R 3 Comments
A veces, lo único que necesito es una mirada de miel, dulce y cálida, que me aporte una nueva perspectiva donde ya había dejado de observar, donde había perdido totalmente el blanco que rodea a la negrura que hay quien dice que son mis iris. Las pupilas se contraen y se dilatan, con la frecuencia cardíaca que persigue a la jadeante respiración que me ahoga. Y ya no sé... Sigo sin saber, vuelvo a no entender... Porque la vida, a fin de cuentas, a veces parece simplemente un círculo vicioso lleno de baches y obstáculos que se dedican a hacerte tropezar, caer, rodar colina abajo y dar con los huesos en algún inapropiado montón de piedras que parece que el destino ha situado justo ahí para destrozarte la maltrecha espalda... Pero da igual, siempre da igual. Vuelvo a levantarme, camino, camino, camino... Porque no me queda más remedio. Pararse es impensable. Y no hay una tercera opción, no, no la hay... Así que doy un paso tras otro, ignorando a veces la dirección, simplemente por mantener la rutina, a veces sólo por continuar dando algo que hacer a mi cuerpo, a mi mente, mientras el mundo se va despejando ante mí, hasta que vuelvo a ver las cosas un poco más claras... Y entonces distingo el camino que quiero tomar. Con los límites que llevo a la espalda (siempre, siempre hay límites), pero con muchas decisiones y bifurcaciones que tomar todavía. Con todas las opciones al alcance de la vista.

Pero entonces, cuando veo claras todas las posibilidades, me invade un vértigo inmenso que se instala en mi pecho como una sensación no del todo desconocida para mí. Se abre un vacío, se cuelan en él todo tipo de cosas, como si se tratase de un agujero negro, llenándome de preocupaciones nuevas y antiguas que añadan nuevos quebraderos de cabeza a los ya existentes. Porque de pronto se ve tan lejos, que las bifurcaciones se multiplican hasta alcanzar varios cientos y poblar toda la extensión que abarcan mis ojos. Y puedo mirar al frente, decidir justo ahora... Pero también puedo necesitar una decisión concreta que me lleve a un cruce de caminos señalado entre tanto caos. Y me agobio... Me derrumbo, me caigo arrodillada ante ese infinito campo de variables que hace temblar los cimientos de mi razón.

Y a pesar de todo, volveré a levantarme. Quizás apoyada en una mirada amelada que quiera ofrecerme ese pedazo de universo desgranado a su manera, enseñándome su modo de pasear por la vida, decidiendo, viviendo, sintiendo... Quiero aprender a ser más yo, más mía, más viva... ¿Y quién sabe lo que podré encontrar en esa maraña de caos en que se convertirá mi vida? La idea es ir dando pasito a pasito, desatando nudos para poder seguir avanzando, ¿no? Simplemente, ir poco a poco. Eso necesito ahora. Ir poco a poco...



Una mirada

Posted by : Any R 2 Comments
El frío huele a madera quemada. Es igual que la lluvia, que huele a tierra húmeda... Al menos, son los olores que tienen para mí después de estos pocos años que llevo dando vueltas por el mundo. Hoy he salido fuera y me he impregnado del aroma, quizás buscando un atisbo de regusto a vainilla...

Tengo una sensación extraña en el pecho. Extraña... Quizás no lo sea tanto, porque podría llegar a reconocerla buceando más en mi memoria, algo que últimamente no me está gustando demasiado hacer. Curioso, porque creo que siempre he sido una persona inevitablemente atada al pasado, quizás por el miedo a que el futuro se me escapase de las manos. Y ahora que es cuando más incierto veo el camino ante mí, es cuando prefiero centrar mis ojos en el camino y seguir hacia adelante sin pensar demasiado en todo lo que he ido dejando tras de mí. La sensación, extraña pero reconocible, es como un augurio... Siento que algo está a punto de pasar. Siento que se avecina algo... Y no tengo una sensación demasiado positiva. No sé en qué campo, no sé qué podría pasar ahora que rompiese de nuevo el precario equilibrio en el que me he sostenido este último mes, aguantando en una pierna todo el peso de mi cuerpo y pendiente del más mínimo balanceo para caer de nuevo al suelo y tener que ir pegando poco a poco mis pedazos... Aunque supongo que ya soy experta en eso. ¿O quizás el augurio no es para mí? La última vez no lo había sido... Vaya... Qué falta me harías ahora, princesa de cuento de hadas, con tus preguntas claves en los momentos acertados y tu mente más que abierta hacia todo lo místico. Cómo te echo de menos a veces... Cuánto...

Sea lo que sea, llevaré la defensa en alto para parar los golpes de ser necesario. He encontrado un hueco en el que me siento cómoda. Desde ahí, soy capaz de contraatacar cualquier estocada que la vida quiera lanzarme.


Nada particular...

Posted by : Any R 1 Comment

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