Archive for julio 2009


Tienes razón, los gatos son algo muy mío, muy, muy mío. Al menos desde que empecé a dibujarlos para ti. O mejor, desde que empecé a dibujarNOS para ti. Porque eres mi gatita blanca y yo soy esa suerte de desastre con patas negro y con cara de perdido que siempre trata de llegar hasta ti.

No me lo esperaba... Me pillaste completamente por sorpresa... Y me encantó. Empecé a leer tu carta, como me dijiste que hiciera, de camino a la academia desde Correos. Pronto llegué al punto en que me pedías que abriese el regalo. Sonreí y dejé de leer enseguida. Abrí el paquete (que huele... ¿a ti?) y al abrir la caja surgió la sonrisa que llevo incluso ahora mismo, horas y horas después, tras un examen de órganos judiciales y otro de informática, un plantón (no me lo tomo a mal, blackberry mala... xD), sesión de gimnasio y parte de la tarde medio grogui intentando recuperarme. Lo miré un rato (aprovechando un paso de peatones en rojo, justo ante la Alameda). La sonrisa se hizo más ancha. Cuando conseguí cruzar, enrollé el cordel del colgante alrededor de mi mano y continué con tus palabras. Todavía insistías en que no hiciese trampa y abriese el regalo... Creo que has conseguido inculcarme la paciencia, mi amor, porque ya estaba bien sujeto contra mi palma.

Terminé de leer la carta a la altura de la oficina de Tráfico donde aprové el teórico de moto. Entonces cogí el sobre, el colgante, les saqué una foto en mis manos y empecé a enviarte el mms que sabía que esperabas. Eso casi me llevó el resto del camino. Estaba ante la tienda donde te compré el regalo que todavía no te entregué cuando pulsé "Enviar". Pensé en el beso que me habías dejado sobre la hojas, pensé en besar el papel... Pero deseché la idea... No en ese momento, prefería desearlo todavía más. ¿Soy la misma? Mmmmm, juraría que has tenido un efecto muy grande, muy, muy grande en mí... La chica impulsiva empieza a tomarse las cosas con calma...

Te quiero, reina de mis sueños. Eres dulce, eres tierna, eres intensa, eres complicada, eres sensual y atractiva. Para mí. Quizás no muestres esas facetas muy a menudo... Entonces, más mérito tiene que sólo las compartas conmigo. Y dime, siendo así, ¿cómo podría yo evitar enamorarme de ti, eh? No, no puedo evitarlo. Y ¿sabes qué? Tampoco quiero...



¿Cómo era, chico Turnedo?
"Y emborracharme una vez más yo con tu pelouuu...
Sin importar luego esharte de menos.
Sin INTENTAR luego esharte de menos".

*Miau*

Posted by : Any R 11 Comments
En ocasiones me ocurre algo… Tengo tantas cosas que me gustaría expresar, que la mente se me queda en blanco. Intento hablar, intento escribir, pero no hay manera, todas luchan por ser las primeras en escapar de mis labios o en movilizar mis manos sobre el teclado, dirigir los pasos de mi pluma… Pero ninguna de ellas gana. Entonces tengo que respirar tranquilamente, comenzar a escribir lo primero que se me pasa por la cabeza, pensamiento por pensamiento. Igualito que ahora. Es en ese momento cuando las ideas adquieren un orden determinado y puedo comenzar a plasmarlas.

Aunque este sistema, últimamente, no me vale de mucho. Porque haga lo que haga siempre pienso en ti. Porque lo difícil es concretar qué pienso exactamente de ti. Sí, pienso que me estás volviendo loca. Y que con las cotas de locura que siempre he tenido, considero positivo quedarme como una tonta mirándote, o derretirme con tus palabras… A veces… No… Siempre… De vuelta a casa, hay algún momento en el que alguna canción me hace sonreír (hoy ha sido esa que me encanta de las últimas que te robé). Y entonces todo el mundo se ve de un modo más intenso. Empiezo a mirar las cosas como si las mirases conmigo. Intento imaginarte a mi lado, cogiendo mi mano, sonriéndome (ais… tu sonrisa…), mirando todas las cosas que veo cada día e impregnándolas de ti para cuando no estés conmigo recordarte más nítidamente de lo que ahora te imagino.

Es curioso cómo de pronto alguien aparece en tu vida, se inyecta en tus venas y acaba llegando a tu corazón, para hacerlo latir. Parece mentira que pasases tanto tiempo sin esa sustancia en tus arterias haciéndote vivir la vida de un modo infinitamente más intenso. De pronto miras hacia atrás y las partes de tu vida en las que Ella no aparece se van difuminando hasta convertirse en una película de celuloide gastado. Y recuerdas con total nitidez cada palabra que han enviado sus labios a través del hilo telefónico; o cada vez que has tenido la suerte de ver su sonrisa; o la primera frase que le escribiste; incluso cómo se desbocó tu corazón la primera vez que escuchaste su voz… Sólo deseas fabricar más recuerdos de estos, más grandes, más intensos que cualquier otro que hayas tenido en tu vida. Comparar… Es malo. No se compara. Pero es un error que siempre he cometido. Y curiosamente eso me ha enseñado que la intensidad de los sentimientos es algo curioso. Recuerdo las veces que más intensamente sentí. Y entonces me dices que seguro que ya he sentido esto antes pero no lo recuerdo. Y no puedo evitar comparar. No, no lo he sentido. No esto, no así.

Mmmmmm, tengo ganas de ti, eso está claro. Eres lo primero en lo que pienso cuando abro los ojos cada mañana, deseándote conmigo. Eres lo último que pienso antes de abandonarme al mundo de los sueños, donde siempre voy a buscarte… Eres la constante en mis pensamientos, la reina de mis fantasías. Eres… TÚ.


Posted by : Any R 6 Comments

Y tan Mini… Porque sólo fueron tres días (aunque tengo la sensación de llevar fuera como mínimo una semana) y porque me fui con Mini (o sea, Minimomentos a dar por saco).
Relax, largas caminatas a veces más útiles y a veces más inútiles, playa, paisajes preciosos, reencuentros, nuevos conocidos, ligoteo (no, yo no, yo me dediqué a ponerme roja mientras hablaba contigo por teléfono y alguien gritaba… mmmm ¿sandeces? sobre mí para que tú las escuchases)…

Un gran fin de semana. Paseamos por la Gran Vía (a veces no sabíamos si la de Vigo o la de Madrid, o si nos habíamos colado y estábamos en la Avenida de Lugo), en ocasiones las palmeras me llevaban a Alicante o a Valencia (Mini prefería pensar en Canarias), las casas con terrazas y pintadas de blanco nos trasportaban a Andalucía y hasta juraría que por el puerto nos sentimos como si paseásemos por Barcelona. Sí, lo que da de sí un fin de semana, ¿no?

Y pese a comenzar con la cabeza de Mini golpeándose al entrar en el taxi, no hubo daños que lamentar salvo algunas quemaduras solares (Mini… los pies también necesitan cremita…) y el dolor en las piernas de tantísimos kilómetros recorridos. Y pese a todas las señales, no es tan fácil encontrar a las Heineken, así que no tuvimos mayores problemas de borrachera (salvo por mi afición renovada al Vodka negro… el alcohol perjudica gravemente el sentido de la orientación, lo que es una putada cuando no conoces la ciudad y tienes que volver al hotel…).


¿Minimomentos? Ufffff, unos cuantos. ¿Con cuales me quedaría?


- Ana, sabes que hay una cadena, ¿verdad?
- Sí. Sabes que hay un hoyo, ¿no?
- Sí.
Un paso por encima de la cadena, el siguiente supera el hoyo.
- Me gusta el trabajo en equipo…


********

- (Leyendo) “Propiedad privada, prohibido patinar, prohibido hacer skate, prohibido andar en bici, prohibido andar en moto, prohibido jugar a la pelota, prohibidos los animales…”
- ¿Se puede respirar?
- Mmmmm, no.
- …

********

- Bueno, acuérdate, ahora tenemos que fingir que estamos sobrias.
- Ana, estamos sobrias.
- Mmmm, es cierto…
- (Mini se dirige a recepción decidida, el recepcionista se cuadra para atenderla) Dios, ¿Te has fijado en este suelo? Está borroso. ¿No te parece como estas camisetas de borrachos?
- (Yo me dirijo al ascensor, Mini me sigue, girando bruscamente y cambiando de dirección 180 grados; saludo al recepcionista que mira a Mini con cara de asombro) Pues no sé… Es mármol…
- Sí, pero está borroso.


Y lo mejor de lo mejor… En la playa… Fragmento de conversación captado al vuelo:

“Dale más, más, que ahora se pone más duro… Sí, sigue empujando…”

Colocar una sombrilla es un arte complicado…

Minivacaciones

Posted by : Any R 7 Comments
Me he descubierto pensando por y para ti... Me he descubierto deseando simplemente tu sonrisa ante mis ojos, tu respiración sobre mi cuello al abrazarme... Me he descubierto añorando el tacto cálido de tu piel junto a la mía, la caricia de tus labios sobre mi boca...

Y lo curioso es que no me extraña... Es... Natural... Desde el día en que supe de ti por primera vez, todo contigo ha tomado el camino que debíamos recorrer. ¿No te parece? Cada pequeño paso para acercarnos (o acercarte), cada nuevo obstáculo, cada noche hasta las tantas, cada intento de control (en su mayoría fallidos...), cada charla de horas al teléfono, cada suspiro de tus labios, o de los míos... Todo...

Lo siento, mi reina, pero soy una tonta romántica. Soy una tonta romántica que se ha quedado prendada de ti.

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La lluvia hace que se difuminen los detalles. No te fijas en tantas cosas como normalmente. No ves a esa chica sentada en el fondo del autobús, leyendo un libro, enfrascada, como solías hacer tú. No ves al perro callejero, con todas las costillas marcadas y robando de la basura un mendrugo de pan duro para alejarse corriendo a comerlo a algún rincón seguro. No ves cada flor, acercándote a fotografiarla pensando en ella... En ti...

El móvil reproduce una de tus canciones, una de las últimas que te robé... Una que siempre me hace sonreír, que me hace tenerte más presente si cabe... Y pienso en tus labios, en tu piel, en tus manos sobre mí... Y el temblor de mi cuerpo ya no se debe a que haga fresco, a que esté empapada por la lluvia... El temblor de mi cuerpo se debe a ti. Y sólo a ti. Como siempre... Colonizas mis pensamientos.


(L)



Por y para ti

Posted by : Any R 6 Comments

El dolor se hizo más intenso. Mucho más intenso. Todo el mundo a mi alrededor empezó a girar. Y comenzaste a desvanecerte como si tan sólo hubieses sido un sueño. Como siempre...


- No... No te vayas...



Agachaste la cabeza, podría jurar que había lágrimas en tus ojos. Tampoco querías irte. La rabia inhundó mis pulmones cuando grité tu nombre al cielo, en el preciso instante en que tu sombra se fundía con el aire. Pese al dolor, golpeé con los puños en la tierra y me levanté. Recogí la espada del suelo y comencé una frenética carrera entre la maleza, arañando mi piel con más espinas, arrancando retazos de mi capa, salpicando de sangre el verdor que me rodeaba. Continué corriendo hasta la extenuación, hasta que sentí que el dolor podría conmigo, hasta que el veneno comenzó a hacer efecto en cada una de las heridas. Quizás así volverías... Quizás así podría volver a besarte... Pero... ¿De qué serviría si al despertar ya no estarías?

Apreté el paso aunque todos mis músculos se negaban a responderme. Resonaba en mis oídos una única frase "cuando no pueda seguir el cuerpo, es cuando debe seguir la cabeza". Y pese a que todo me daba vueltas, pese a que el mundo comenzaba a difuminarse como lo habías hecho tú segundos... minutos... horas antes... Mi determinación fue suficiente para seguir corriendo, esquivando caminos intransitables, saltando maleza, blandiendo la espada para abrirme paso...




No sé cuanto tiempo continué con la frenética marcha. Cuando quise darme cuenta, los árboles comenzaron a escasear, el camino se hizo más amplio y al fondo la silueta de un enorme caballo de batalla negro me aguardaba. No dejaba de bufar, se había puesto demasiado nervioso al oler mi sangre. Se acercó todo lo que pudo al borde del bosque para recogerme, justo a tiempo. Me desplomé agarrándome a la silla, traté de subir, pero quedé tumbada sobre el vientre. El veneno continuaba deslizándose por mi torrente sanguíneo, así que parecía una utopía hasta pensar. Lo mejor sería cerrar los ojos y abandonarme a los cuidados de Turnedo. Él me llevaría a un lugar seguro. Él continuaría caminando por mí. Yo me dedicaría a soñar de nuevo contigo, llenándome de rabia al despertar y descubrir que de nuevo te desvanecerías, pero sabiendo en lo más profundo de mi alma que a cada instante estoy un poco más cerca de tu piel. La rabia se apagará algún día al contacto de tus labios con los míos.



Y en mi alma permanecerá grabada la imagen de ese beso y de tu voz susurrando en mi oído: "Mi amor..."


FIN



El Bosque de los Sueños. Parte III.

Posted by : Any R 4 Comments

Sentí el aroma antes de poder abrir los ojos. Olía a humedad, a verdor, a tierra y... y a perfume de mujer... Un aroma dulzón que se internaba en todo mi ser... Mi cabeza todavía latía bajo el influjo del veneno. Parecía como si un furioso martillo golpease mis sienes con una fuerza imparable. Llevé las manos a la frente para intentar contener las acometidas. Decidí abrir los ojos y la luz del sol filtrada por las hojas de los árboles me acuchilló las retinas.

Entonces tu sombra me atrajo. Estabas sentada sobre una de las piedras caídas de la casa, sosteniendo una inflorescencia de un diente de león. Sin mirarme, comenzaste a soplar suavemente hasta que la última de las semillas salió volando hacia la espesura. Fue entonces cuando clavaste tus ojos marrones en mí. Y mi corazón empezó a latir con más fuerza. Apreté los dientes para que los golpes en las sienes no me hiciesen chillar e ignorando el dolor me levanté y avancé hacia ti. Sonreíste... Y toda mi fuerza vaciló, haciéndome caer de rodillas a tu lado. Apenas me atreví a rozar con mi mano tu rodilla. Fuiste tú la que acarició mi mejilla y se arrodilló frente a mí, fuiste tú la que sostuvo mi mano y la llevaste a tu pecho para que sintiese tu corazón, fuiste tú la que se acercó para susurrarme: "Mi amor...".

Y entonces, fui yo quien te besó.




TO BE CONTINUED



Sé que te gusta la música de piano...

El Bosque de los Sueños. Parte II.

Posted by : Any R 2 Comments


Tuve que desmontar cuando comenzaron a aparecer los árboles. La maleza era demasiado frondosa como para continuar sobre la grupa de Turnedo. La única posibilidad era dar un rodeo por el bosque. Sin embargo, algo me decía que tenía que atravesar aquel lugar. Agarré las riendas y acerqué la frente del caballo a la mía.


- Bordea el bosque. Espérame a la salida.


Bufó, relinchó y a desgana, golpeando con fuerza los cascos contra el suelo, salió galopando para seguir los límites de la arboleda. Obediente, pese a su terquedad. Adoraba a aquel enorme corcel negro de frente plateada.

Encaré el comienzo de la frondosa vegetación y una sensación de peligro me recorrió la espina dorsal. Desenfundé la espada y avancé entre los árboles, sintiendo cómo las espinas de las zarzas se clavaban en mi piel. Ignoré las punzadas de dolor y continué caminando, abriéndome camino con el filo de mi arma cuando era necesario.

A cada paso, la vegetación se hacía más y más densa. En ocasiones me costaba atravesarla. Pero haciendo uso de la espada, ningún obstáculo resultaba insalvable. Cuando atravesé una última barrera de zarzas, una de las espinas se clavó profundamente en mi brazo, arrancándome un quejido. La arranqué, provocando una pequeña hemorragia que pronto pararía de sangrar. O eso creía yo... Encontré la casa abandonada cuando los párpados comenzaban a pesarme.


Necesitaba tomarme un descanso. Necesitaba cerrar los ojos y dejar que mi cuerpo repusiese fuerzas... Necesitaba... No... jamás había necesitado detenerme a descansar... Pero... Miré el brazo y el color negruzco alrededor de la herida de la espina me indicó la causa de mi excesivo cansancio. El veneno corría por mi corriente sanguínea tan rápido que ya no había remedio. Me desmayaría pronto... Lo último que vi al caer al suelo fueron las paredes de la casa en ruinas.




TO BE CONTINUED



Recuerdo a un profesor de la facultad cantando esta canción, ¡qué recuerdos!

"Hay un lugar mucho más allá del sol
donde mi reino acaba en tu corazón,
donde los sueños se hacen realidad
y una leyenda nació grabada a fuego en mi piel"

El Bosque de los Sueños. Parte I.

Posted by : Any R 4 Comments
Hoy es un intermedio entre tú y yo.

No puedo (ni quiero) quitarme de la cabeza la idea de suprimir el día de hoy de algún calendario. Quizás el año que viene. O el siguiente. O cada uno de ellos en adelante…

Contigo el tiempo ha dejado de funcionar de la manera habitual. Se ha transformado en la distancia que nos separa, interponiéndose como una barrera física, psicológica y emocional. Sin embargo, sigue pasando de largo. A fin de cuentas, es tiempo… Y a medida que avanza, aunque no lo notemos todavía, estamos más y más cerca. Hasta que pueda respirar tu aliento…

Cada día se eriza más mi piel al pensar en el contacto con tus manos. Cada vez se me resecan más los labios a falta de tus besos. Parece que ha pasado tanto tiempo. Parece que fue ayer aquel primer “me apeteces”. ¿Qué pasa con los segundos? ¿Qué ocurre con los días? ¿Se han vuelto tan locos como yo por ti? Nos cercan, celosos de las atenciones que me prestas, y nos engañan diciéndonos que hace media vida que nos conocemos, sin que haya transcurrido apenas medio año desde que escuché tu voz por primera vez.

Quizás la fórmula de tu sonrisa no sea E=mc2, pero la relatividad sí que nos envuelve más de lo que podríamos llegar a entender/desear. Porque el tiempo también quiere bailar contigo, con nosotras, entre las dos… Y le dejaré… Dejaré que disfrute de ti lo estrictamente necesario. Porque cuando se le acabe el tiempo al tiempo… Estaré a tu lado pidiéndote la mano para llevarte al centro de la pista y comenzar esa danza que deseamos desde el primer momento.




P.D: Gracias a las que me felicitaron ayer. Sí, fue mi cumpleaños. Pero no me gustan los típicos posts de cumpleañera… Así que simplemente ignoré el día. No suele ser mi favorito del año...
Posted by : Any R 3 Comments
- Tengo algo para ti.

- ¿Ah sí? ¿Y qué es?

- Mmmmmm, es una sorpresa, no puedo decírtelo.

- Vaya...

- Ven, cierra los ojos... Deja que te lo entregue.


Y así... Sin más preámbulos, sin más vacilaciones, habré perdido el corazón.


¿Qué me decís de esos momentos en los que estarías dispuesta a meter las manos en el pecho y arrancarte el corazón de cuajo para dejarlo en las manos de otra persona? Mmmmm, suena agresivo. Lo es. Suena a tonta romántica. Mmmmm,¿lo soy? Soy romántica, sí, lo admito. ¿Soy tonta? No... Soy TÚ tonta.


Puedo ver la luna al fondo... Inmensa... Es allí a donde vamos. Turnedo relincha con fuerza. No le gusta la idea. Está lejos, es demasiado grande, será peligroso, tardaremos mucho tiempo... Pero le sonrío, acaricio su frente plateada a la luz de la luna y le susurro tu nombre. Es como un bálsamo... Se calma, agacha la cabeza y me permite apoyar la frente sobre la suya. Acaricio su quijada y me responde con un sonoro bufido. Acepta el reto. No hay nada que pueda pararnos. Sin dejar de acariciarle, enfilo mi mirada hacia la enorme luna redonda, llena, colosal y hermosa. Y me parece distinguir en ella tus rasgos... Tus labios, que me vuelven loca. Tiro de las riendas y el corcel me sigue ladera abajo, por la pendiente descendente hacia el centro de una inmensa llanura, tras la cual, con suerte, no sólo encontraré la luna, sino también tu corazón.



Posted by : Any R 13 Comments
Podría ser el resumen o las consecuencias del día de ayer. Mmmmmm, lo es...


Bessy es cruel. Nunca he estado con otra que no haya sido ella. Y sin embargo ella me engaña. Pero la que tiene derecho a cabrearse no soy yo... Y me trata como a un trapo viejo, como a una de esas telas viejas que todo el mundo aparta a patadas. Le digo que me da igual que me engañe... Y accede a bailar conmigo de nuevo. Pero cuando menos me lo espero, me golpea, marcando mi piel con infinidad de moratones. Luego la estrecho entre mis brazos, porque por daño que me haga, yo sigo queriendo volver a verla... Y entonces me demuestra lo posesiva que es... Desea marcarme, se aferra a mi brazo como una loba y me marca el bíceps succionando con fuerza. Mmmmm, sí, estoy un poco loca. No sólo le he puesto nombre a una tabla de surf, sino que considero todos sus actos conscientes. Como la venganza de golpearme el codo con la punta por haberle dicho que sólo me hacía caer para dejarme en ridículo. Me gusta el surf. Y me gustan los días con mi profe. Música dance a tope en el coche, perdiéndonos por carreteras secundarias, teniendo que dar la vuelta al llegar a una pista sin salida que da a un campo de tiro, o a una playa, o a una cala del tamaño de mi cocina...

Por la noche... Mmmmmm, sólo recuerdo vodka negro... Sólo eso... No, en realidad lo recuerdo absolutamente todo. A pesar de la ínfima cantidad de sangre que acabé teniendo en el alcohol de mis venas. Ayer me empapé en vodka negro. Y realmente... No fue una mala noche en absoluto. Pese a sus momentos de bajón, sus pequeñas discusiones, el echar de menos... Mierda, odio echarte de menos... En fin... Habría tanto que destacar de anoche... El inicio de la noche en el Forum vacío, bailando y berreando las canciones a pleno pulmón (con una Mini pegada a la barra, ya que no baila hasta que no esté lo bastante borracha). El momento "Forum sin camiseta" que empieza a convertirse en una tradición. Y más cuando vuelvo del baño (con la camisa puesta otra vez) y dos locas se abalanzan sobre mí para arrancarme la ropa... Las gominolas en el cubata. Las peleas (tengo moratones de los que no es culpable Bessy). La caída del árbol. El chico del Maycar (ay, su Maruxa...). Sí, fue una buena noche. Sobre todo por los abdominales... Porque las risas fueron una constante. Y eso que empecé la noche temiendo cansancio cuando me tiré en el banco del Curruncho... Pero las gominolas me dieron la vida... ¡¡¡Azúcar!!!

¿Minimomentos? No... Mininoche...

- ¿Sabes? Hay amigos en la vida que vienen y van. Pero cuando os miro a vosotras dos, sé que nunca vais a iros... Sois de las que estaréis conmigo siempre.

- Más te vale que sea así. Porque si no, me dedicaré a perseguirte. No soy verde, soy pequeña y te sigo a todas partes...


Todo el fin de semana hablando de ti, pensando en ti, deseándote aquí... Echándote de menos... Tu voz... Deseando escucharla más que nada en el mundo... En fin... Seguiremos cabalgando hasta llegar a ti.



"Donde se acaba mi boca empezarán tus labios"
"Tan pausado, me has mojado,
me has mojado,
me has mojado el corazón por un instante,
tan ausente, tan pausado,
te has mojado el corazón por un instante.
Tan sagrado, tan paciente,
me has mojado el corazón no tan valiente,
si tan profundo, siempre caliente,
me has mojado el corazón y me he enganchado"


"REDUZCO MI ESPACIO AL TUYO"

Afónica y apaleada

Posted by : Any R 77 Comments
Parece que estoy perdiendo esa rutina que tenía de pasar por aquí cada dos o tres días... Ahora es algo más... semanal... Bueno, tampoco es tan malo... Lo único es que se pierden un montón de momentos en las profundas lagunas de mi memoria... Rescataré uno del fin de semana pasado:



- No, no, no... Cuando yo diga que estás loca, tú me respondes: "No, de verdad, que es pequeño, es verde y me sigue a todas partes".

- Sí... - Mini señala la botella de Heineken-. Es pequeña, es verde y me sigue a todas partes.



Momentos como ayer... Ayer... Volviendo a casa después de correr, con las nubes de tormenta amenazando con descargar sobre mí el diluvio universal. Y conteniéndose... No llovió en Santiago. No llovió...


El calor... Mucho calor últimamente... Salgo de casa en camiseta incluso por la mañana temprano... ¿Es el tiempo? ¿Es culpa tuya? Ya no lo sé...



El enorme corcel relincha nervioso. No asustado, pero sí intranquilo. Golpea el suelo de piedra con uno de sus cascos, haciendo tintinear la herradura floja. Tendré que herrarlo de nuevo al llegar a mi destino. ¿Mi destino? Llevo tanto tiempo viajando hacia él que a veces se me olvida que son tus brazos y disfruto simplemente del paisaje, del placer del camino en sí... Porque tanto el destino, como el camino... eres tú.

Golpeo la capa para apartarla de delante de mí. El aire me ayuda, haciéndola ondear a mi alrededor hasta que vuelve a caer bajo su peso. Respiro hondo. Cierro los ojos. Yo también estoy intranquila como Turnedo. Hay algo en el aire... Algo que nos acelera los latidos y nos obliga a redoblar la respiración. Pero tampoco yo tengo miedo. Atravesaré cualquier obstáculo que encuentre, subida a lomos del caballo negro como la noche, recorriendo como una sombra llanuras y bosques.

Agarro con fuerza las riendas y subo de un salto a la silla de montar. Las heridas se han curado. Las cicatrices me recorren la piel, pero hasta ellas desaparecerán. Lo único que quedará en mi cuerpo y en mi alma será el anhelo de ti que me mueve, que da un sentido a mi vida de caballero andante. De princesa caballero andante. Una ráfaga de viento despeina mi cabello y hace que me azote la cara. Sacudo lentamente la cabeza para devolverlo a su lugar y miro de nuevo al horizonte vacío. Clavo el talón en el flanco de Turnedo y le animo: "¡Vamos!". Sus briosas patas se ponen en movimiento, despertando el temblor de la tierra.

En la oscuridad del cielo, la enorme luna brilla, casi completamente llena. Hacia allí nos dirigimos. Hacia la luna... Es nuestra primera parada, antes de llegar a ti. No podemos aparecer en tu palacio sin un presente digno de una reina... De MI reina...


Una semana más

Posted by : Any R 3 Comments

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