Posted by : Any R martes, febrero 10, 2009

¿Cómo no creer en la profundidad de mis sentimientos si a cada día me lo demuestro más firmemente? ¿Cómo negarme a ver que pese a que pensaba que había olvidado, de pronto una simple canción me golpea el pecho de un modo que no podría haber imaginado?

Por suerte o por desgracia (diría más bien lo segundo) no soy de las personas que tienen la suerte de poder olvidar. No, todo permanece. Si mi cabeza ya no lo piensa, mi corazón ejerce de almacén de bultos donde podría encontrar prácticamente cualquier cosa que haya pensado, sentido, vivido... Con razón está tan hecho trizas el pobre. Y pienso seguir rompiéndolo...

Conducía de vuelta a casa, encendí la radio por sentirme acompañada. Fueron sonando algunas canciones. Y de pronto anuncian una, patrocinada por el Corte Inglés, un éxito de hoy... Chambao... Automáticamente pensé: "por dios, nuevo single, por favor...". Pero no. Cuando empezaron a sonar los primeros acordes, se soltó un latigazo en mi pecho, empezó a costarme respirar y me quedé completamente en blanco. Ya estaba prácticamente en casa. Aparqué, pero no pude bajarme del coche hasta que terminó la canción.

Es algo increíble que pueda guardar tantos sentimientos dentro, ¿no? Tanto buenos como malos, porque precisamente los que acudieron en ese preciso momento fueron los buenos, la añoranza de unos besos, de unas caricias, de un olor, de una sensación... Simplemente añoranza. Hay decenas de canciones capaces de dejarme fuera de control, hay olores que me hacen perder el norte, hay frases que me dejan sin palabras... ¿Algún día perderé todo esto? ¿Cargaré con ello para el resto de mi vida? ¿Realmente es una carga, o una dulce tortura? Ais...


4 comentarios por lo de ahora.

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