Posted by : Any R sábado, enero 24, 2009

Ayer era el típico día en el que no debería haber salido de casa. Pero me alegro mucho de haberlo hecho. Los colegios cerraron por el temporal. Así que me quedé en la calle sin nada que hacer. Tenía dos opciones: o volver andando a casa con rachas de viento de 50km/h o refugiarme en algún sitio... Decidí cruzar mitad de Santiago para ir a mi ya habitual (As Dúas). Tuve la sensatez de llevarme el libro, así que esperé hasta las nueve de la noche, a que pudiesen venir a buscarme.

Llámale destino, o tener una herradura en el culo... Mientras volvía envuelta en la seguridad del coche, vimos a la policía parada ante la casa de una de mis amigas. Pensé que podría haberles pasado algo a ellos, así que curioseé más de lo normal. Pero no, se habían desprendido pedazos de los tejados de los edificios de alrededor y habían destrozado varios coches. Si hubiese vuelto a casa cuando me quedé tirada, habría pasado por allí... Me estremecí al pensarlo y al decir en voz alta: "menos mal que esperé".

Después, en casa, se cortó en varias ocasiones la luz. Así que terminé a duras penas de forrar mi carpeta nueva y de ver "El Dorado". Y luego me quedé a medias de capítulo del libro, sin embargo cuando decidí dejar de esperar y dormir, volvió la luz, haciendo que la lámpara me cegase. Después de reirme, agarré el libro, terminé el capítulo y a dormir.

Espero que el temporal no haya hecho estragos en la vida de nadie. La verdad es que fue terrible. Asustaba escuchar los aullidos del viento. Pero ya ha pasado. Y de nuevo sale el sol. Tras las tormentas, siempre aparece la calma.

6 Responses so far.

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