Posted by : Any R lunes, febrero 04, 2008

Curioso… No sé por qué, me acordé de aquella vez en la que alguien intentó enseñarme a decir que no… La situación era clara: yo era lesbiana y estaba enamorada de la chica que intentó educarme en el complicado arte de la negación. Pero había un chico. Un chico que por supuesto le gustaba a ella y al que le gustaba yo. “¿Él te gusta?”, “No”. “Pues entonces dile que NO”… “Es que no sé decir que no…” ¿Solución? Clases particulares…

Cuatro de la mañana, silencio absoluto. “Ana, ¿Estás despierta?”, “mmmm”, “¿Podrías irme a preparar un colacao?”, “mmmm”. A la mañana siguiente: “¿Ves? Sí que sabes decir que no”, “¿Por?”, “Porque ayer te pedí un colacao y no me lo preparaste”, “Ah, ¿pero no te lo tomaste?”. Ella mira a la mesita de noche y descubre el colacao…

Es uno de mis grandes problemas. Tiendo a dejarme llevar. Tiendo a sentir empatía con otras personas y proporcionarles lo que desean. El problema surge cuando lo que desean es a mí… Tampoco entonces soy capaz de negarme al principio… Luego, cuando realmente veo que la situación es insostenible, es tan difícil explicar por qué hiciste las cosas que hiciste…

Quizás necesite de nuevo esas clases para aprender a decir que no… Aunque dudo mucho que funcionasen en algún momento…

4 Responses so far.

Leave a Reply

Deja tu huella para que no camine sola.

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

- Copyright © Confesionario Digital 4.0 - Diseñado por Any R -