Posted by : Any R miércoles, julio 25, 2012

Es curioso cómo puedes acostumbrarte prácticamente a todo... Yo me estoy acostumbrando poco a poco a la lejanía de todo lo que me importa. Antes de nada, quizás debería aclarar que "acostumbrarse" no significa aceptarlo, no significa que deje de doler, no significa que no lo borrase de un plumazo de tener la oportunidad... Pero también podemos acostumbrarnos a sufrir... ¿Por qué no?
En un par de días se cumplirán mis dos semanas lejos de casa. Y me siento ya como si hubiesen pasado años desde ese último beso de despedida a medio camino. Desde entonces no he dejado ni un solo momento de añorarlo, de desear que se repita, pudiendo alcanzarlo solamente en sueños... Un beso... No pido más que un beso... No... Miento... Una noche... Caricias, abrazos, una pequeña muerte... Dormir a tu lado... No, no, no... Ni siquiera... Sé sincera, Any; sé sincera... Deseo una vida contigo... Muchas vidas... Un universo entero, múltiples realidades, futuros infinitos... Deseo sentirme a cada momento como si tú no dejases de mirarme con esos ojillos de miel que me derriten y me obligan a creer que nunca ha existido nadie para ti como yo...
Y todo esto sólo para decirte que te extraño... Tanto como podría añorar el aire si dejase de respirar...
Te quiero, mi Luna menguante. Incluso tan lejos, sin verte, iluminas mi vida...

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