Posted by : Any R martes, noviembre 29, 2011

Hay momentos en los que te paras a pensar y a hacer una retrospectiva de lo que ha sido, está siendo y será tu vida en adelante... Para mí parece una constante en los últimos años. Los cambios se van sucediendo como una vorágine devoradora que amenaza con acabar con mi cordura por momentos. Sin embargo, pese a que cada mes cambio radicalmente de puesto de trabajo, pese a que cambio de horarios de la noche a la mañana, pese a que la gente va y viene, pese a todo, sigo adelante, sigo en pie, sigo levantándome si tropiezo, esquivando escollos, escogiendo el mejor camino, el más firme, el más... ¿fácil? No, eso no. Sólo el que mejor se adapta a mí, el que más ganas tengo de caminar, el que me lleva hacia lo que yo creo que será el mejor de mis futuros posibles. Aunque visto lo visto, ¿quién puede saberlo? Nadie... Ni siquiera yo...

Así que simplemente camino, con un pie por delante de otro, disfrutando, como en un tren, del paisaje que las ventanillas van poniendo a mi disposición. Miro a un lado, a otro, disfruto de la gente que se me acerca, de cada abrazo y de cada palabra de aliento, de cada mirada y de cada risa. Y no dejo jamás de buscar ese "siempre" que nos ha obsesionado tanto a mí como a la princesa de Jade desde el principio de nuestras historias. Sólo que "siempre" es muy escurridizo, huye como un proscrito perseguido por la justicia cada vez que lo mencionas. Así que poco a poco lo voy disfrazando con un "por ahora", más estable, más agradable, más finito e infinito al mismo tiempo. Un por ahora que nos va recordando que el presente es sólo un regalo que tenemos que ir disfrutando poco a poco, sin prisas, para que no se rompa antes de las próximas navidades... Lo que me recuerda que tengo que empezar a comprar los regalos...

2 Responses so far.

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