Posted by : Any R jueves, octubre 13, 2011



Quizás sea la luna llena. Si mi Princesa de Cuento de Hadas estuviese aquí, quizás podría volver a decirme que es normal, que está en Leo y que tiene algún sentido todo esto que siento. Pero no está aquí... Como todas las princesas que hacen acto de presencia en mi vida, se ha alejado. Las circunstancias, quizás. ¿Quién sabe? El caso es que no sé si es la luna llena, si es mi forma de ser, si es el día de hoy... Sólo sé que no es la regla, esta vez no puedo echarle la culpa. Ah, habría estado bien... Quizás mi madre tiene razón y no estoy bien aunque venda que sí... Pero ¿por qué no debería estarlo? ¿Por qué? ¿Qué me falta? ¿Qué me sobra? Quizás todo... Quizás nada... Camino sobre arenas movedizas desde hace una buena temporada... Quizás desde aquella vez que traté de decir adiós, aquella vez en que la princesa de Jade se internó en el desierto, andando como poseída ante la mirada impasible de los lobos entre los que se había refugiado... Quizás desde entonces no he vuelto a ser yo misma, o quizás he sido más "yo misma" que nunca y no lo sé... Quizás simplemente la princesa se deshizo en partículas de polvo diminutas que volaron sobre la arena y se convirtieron simplemente en eso, en polvo... Pobre princesa de Jade... Tanto tiempo abandonada, tanto tiempo persiguiendo un sueño... Pero claro, vosotros no sabéis qué fue de la princesa de Jade... Decidí no publicarlo porque... Porque he cometido demasiados errores en mi vida. Este blog es uno de esos errores. La princesa de Jade también es uno de ellos. Porque este blog es mío, es personal, es sentimental y sincero, más de lo que lo soy nunca a viva voz o en susurros... Porque la princesa de Jade eran mis sentimientos más profundos, mis sueños, mis temores, mis esperanzas... Por eso eran verdes sus sueños. Pero se rompieron en un espejo dorado que nunca había reflejado su rostro... Escribo, escribo como una vez me enseñó un profesor de la facultad, hilando demasiados conceptos para su gusto, nunca pude evitar cierta continuidad argumental porque supongo que a fin de cuentas espero que alguien me lea y me entienda, aunque casi siempre quien puede leerme y entenderme es quien más sufre con mis palabras... Y lo lamento, pero vuelvo a caer, abro blogs y publico mi vida, dejo la dirección al alcance de las personas que se debaten por conseguir o perder mi corazón de vista y acabo desnuda, sin piel y arañando la mano que intenta darme palmaditas en la espalda. ¿Qué coño me pasa últimamente? ¿Qué coño me ha pasado siempre? Cada vez tengo más claro que no soy más que una sombra fugaz en la vida de los demás, cuando lo único que siempre he querido es que alguien se quede a mi lado y comparta en cierta forma la suya, la mía, que exista un "nuestra". Bobadas, estupideces, deseos vanos, recuerdos oscuros en los que tiro los dados y siempre sale el número por el que no he apostado. La reina de corazones en la mano en la que desesperadamente necesitaba el as para triunfar... Pierdo, cada vez, de nuevo, por primera y por última vez, olvidando, recordando con más dolor todavía, que haga lo que haga, juego partidas que están por encima de mis posibilidades, siempre. Así que nunca, nunca, nunca podré ganar para llevarme a casa el reloj de oro que había apostado cuando me quedé sin dinero. Así, sin fortuna ni tiempo, ya mi alma y mi corazón se verán obligados a echarse a dormir en estas gélidas noches de otoño extraño bajo cualquier puente que me encuentre en el camino.



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