Posted by : Any R jueves, abril 14, 2011

Parece que con los años, la niña sin miedos se ha ido perdiendo por el camino... Cuanto más tiempo pasa, más cobarde me vuelvo, más miedos asumo, más tengo que luchar contra mí misma... ¿Y a qué le tengo miedo? ¿Al dolor? ¿A la soledad? ¿A que vuelvan a partirme el corazón? O quizás, sólo tal vez, a ser yo quien haga daño... Porque a veces miro hacia atrás y sólo veo destrucción por el camino que me ha traído a dónde estoy. No soy ninguna santa, he roto corazones mientras el mío se iba recomponiendo... He destrozado confianzas, fuerzas, ganas... He disparado al centro del alma de la gente y nunca han llegado a recomponerse. Y aunque jamás he querido hacer daño a nadie, quizás sea un poco inevitable todo el dolor, toda la rabia y la desconfianza que alguna gente nunca dejará de sentir hacia mí.

El fin del camino es continuar caminando hasta llegar al destino. Sólo que a veces el destino es caprichoso y cambia a mitad de trayecto. A veces no puedes evitar los cambios, por mucho que creas que no estás lista para afrontarlos...

3 comentarios por lo de ahora.

  1. ValkiRia says:

    Madre mía cuánto tiempo sin entrar a comentar por aquí!
    Pero ya iba siendo hora....

    Mientras que el daño que hagas no sea intencionado, no tienes por qué sentirte así. Hay veces que lo que ocurre es que hay "daños colaterales", pero esto es igual que la cadena alimenticia, nos los hacemos unos a otros para poder sobrevivir.

    Mucho ánimo y fuera miedos! Empieza a vivir de verdad =)

  2. NICOLA says:

    Todo lo que has escrito , está muy bien ... se llama VIDA

  3. Larisa says:

    También yoooo sé romper un corazón...

    Cuando las reflexiones te puedan, cuando dudes de todo, cuando te apetezca cambiarte el corazón, cuando vengan las ganas de penar, ve esto y date cuenta de que hay quien está muchísimo peor:

    http://www.youtube.com/watch?v=3hw1pPosAsE

- Copyright © Confesionario Digital 4.0 - Diseñado por Any R -