Posted by : Any R domingo, febrero 13, 2011

A veces, entre el sol, el calor de dentro de los edificios, el ajetreo y todo lo demás, se me olvida que estamos en invierno. A pesar de que todavía persisten algunas zonas nevadas (o ya más bien congeladas, porque intenté pegarle una patada a un montoncito y me retumbó hasta el meñique del pie), hace tiempo que no tengo la sensación del invierno. Supongo que desde que salí de Santiago. Allí siempre llueve, aquí es tan poco corriente que supongo que ya me he acostumbrado.

Fotografía de Xabier Martínez, mi fotógrafo favorito.


Cada vez me voy dando cuenta con mayor profundidad de que comienzo a contemplar esto como mi hogar. A pesar de los roces con las compañeras, del estrés, de la disciplina y de lo bien colocadito que tiene que estar todo si no quieres que se te caiga el pelo. Me he acostumbrado a mi cama; tras una borrachera el "chip Casa" me trae directa hasta aquí; ya no siento ningún reparo a la hora de decir "adelante" cuando llaman a la puerta a pesar de estar completamente desnuda; me acomodo a cada lugar y momento sin problemas... Quedan cinco meses aquí y por fin me siento en mi lugar, por fin me siento haciendo algo para lo que realmente valgo (ser la nota máxima de la clase pese al cate en educación física querrá decir algo, ¿no?). Estoy donde quiero estar. Aunque a veces me asusta recordar que me ocurrió lo mismo con la carrera. Mientras estudiaba, me sentía en mi sitio, pero al darme de bruces con el mundo laboral descubrí que no era para mí. Lo bueno de mi nueva orientación, es que hay miles de campos entre los que escoger. Si no me vale uno, pasaré al siguiente, y así sucesivamente hasta que me sienta cómoda conmigo misma y con el mundo que me rodea. Aquí, en Madrid, en Valencia... Barajo multitud de opciones aunque siempre bromee con coger la que nadie quiere... Puedo hacer lo que quiera en la vida. Eso me va quedando claro. Sé que a pesar de ser gafe, tengo una herradura en el culo y que dentro de mi mala suerte, siempre caigo de pie como los gatos (a fin de cuentas, miau xD). Así que por una vez intentaré no tenerle demasiado miedo a la incertidumbre del futuro. Haré lo que quiera, donde quiera y cuanto quiera. A fin de cuentas, supongo que nada me ata...



3 comentarios por lo de ahora.

  1. Juan says:

    Me parece una decision muy acertada, tu eres la que itenes que buscar la felicidad y por ti misma. Un besazo.

  2. мιиι says:

    Ains, has creado un monstruo... no puedo dejar de verte como un gatito en las viñetas de un cómic y transportarlo todo a estas... Eso de que nada te ata... ya lo veremos... muahahahaha... xD

    Sabía que te acabarías encontrando, era cuestión de tiempo y actitud ;)

  3. Menestra says:

    Me gustan estos post tan positivos que de vez en cuando cuelgas, porque sé que a tí te gusta aún más tener este tipo de pensamientos tan esperanzadores ;)

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