Posted by : Any R viernes, enero 21, 2011

Hay cosas que se pueden evitar. Hay cosas que no, hay cosas imposibles. No puedo evitar que la gente se ponga nerviosa. Y no puedo evitar que en cierto modo me contagien un poquillo. Pero sigo más entera que muchos. También he descubierto un reducto de tranquilos en la cola del desayuno. Eso cambia los ánimos. Un andaluz le contaba a un gallego que el médico le había explicado cómo habían vaciado el pecho de su padre y se lo habían vuelto a poner todo, pero que al llegar a casa su padre se estaba muriendo. "Eso es agobio. Esto... Esto no es nada". No pude más que mirarle a los ojos y decir: "OLE".

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