Posted by : Any R viernes, diciembre 17, 2010

Ayer por la noche casi me muero de risa. La cena estuvo bien, entretenida, divertida, juraría que todavía no he digerido todo lo que comí. Estaba todo buenísimo. Pero en fin, las risas llegaron a la hora de dormir. No tengo escaleras en la litera, decidí cedérselas a mi compañera ya que yo me veía totalmente capaz de subir sin ellas. Y hasta ahora lo había sido... Subí a la mesita de noche y me impulsé, pero por algún motivo que desconozco, el impulso no resultó suficiente y volví de vuelta a la mesilla. Pero ya había perdido la posición de referencia, así que casi me la cargo y de paso me despellejé el tobillo. Duele, sí, pero realmente me hizo gracia la "mala pata".

Cuando mi compañera me hubo aplicado el desinfectante, y puesto que ya había fallado con la mesilla, decidí escalar por los hierros de la litera. Pero al apoyarme en el primero se escuchó un chirrido metálico que indicaba la rotura de dicha estructura. Al menos esta vez no me había hecho daño... Así que en vez de ponerme negativa a lo "todo me sale mal", empecé a partirme el culo hasta que varias compañeras se acercaron a la habitación a comprobar por qué lloraba y me encontraron muriéndome de risa sin poder explicarles el caso...

Total, que acabé llorando de risa. Valió la pena aunque ahora me duela el tobillo al llevar puestas las botas.

2 comentarios por lo de ahora.

- Copyright © Confesionario Digital 4.0 - Diseñado por Any R -