Posted by : Any R martes, septiembre 28, 2010

Viviendo a intervalos de veinte minutos. Soñando a intervalos, a veces de menos tiempo. Tragando realidades que se acentúan con los sueños, que me recuerdan dónde estoy, dónde estaré. Adecuando cuerpo y mente al olvido ritual de todo lo que habita el exterior para cortar el caudal y que el agua contaminada no llegue al cauce del río. Soñando que sueño, soñando que vivo, viviendo que sueño. Con el hueso de la falange atragantado en la garganta impidiendo respirar. Y sin remedio, sin causas, sin sentido, sin posibilidad de hacerlo mejor. Con la rabia de que todo lo que puedes no es lo que debería. Con la rabia de que te quedas corta en el ascenso a la libertar. Con rabia. Con el nudo en la garganta. Con un río siempre a punto de desbordarse.

Y adelante. A intervalos de tiempo fugaz que lo hacen soportable. Sabiendo que los sueños a veces no son buenos, ni alcanzables, ni tranquilos...

2 comentarios por lo de ahora.

  1. Nunca soñamos lo que nos gustaria y aunque asi fuera, no se puede sobrevivir a base de sueños,sentir, llorar, reir, incluso la rabia, son sintomas de que estamos VIVOS...

    Profundas tus palabras,denotan mucha fuerza. Felicidades por el texto.

    Un saludo desde mis Amantecerees

  2. Kourt says:

    y por eso los sueños valen la pena o no?
    es más interesante vivir a intervalos de veinte minutos que seguir un camino largo y plano, aun cuando eso no evita que se sienta como un viaje sin destino, o que provoque rabia porque antes de terminarlo, ya se quedó atrás...

    "con un rio siempre a punto de desbordarse"
    me gustó bastante esa frase, la recordaré...

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