Posted by : Any R lunes, agosto 30, 2010

Hoy cuando volvía a casa realmente se me despertó una sensación de miedo angustioso... He pasado el día entero con mi madre. Y lejos de lo habitual, que es que discutamos por cualquier cosa, ha resultado ser un día increíble en la playa. Hemos descubierto un paraje que ninguna de las dos conocía y que ambas acuñaremos como favorito en adelante; hemos charlado como hace años que no lo hacíamos (lo que significa que mi madre me ha contado batallitas, que hemos comentado libros que ambas hemos leído, que la estoy convenciendo para que comience a escribir sus memorias, que hemos mencionado preocupaciones actuales de las dos...); nos hemos bañado todo lo que hemos querido; hemos paseado por la arena de la playa; hemos comentado canciones en el coche... Y entre ellas, en especial esta:



A las dos nos ha emocionado mucho siempre...

Y entre todo esto me he puesto a pensar en lo que supone para mi madre que yo me marche de aquí... Esta vez no tiene a nadie que ocupe el lugar de sus hijos, se quedará totalmente sola en una época que parece que no es demasiado positiva para ella, que la está angustiando y que no sabe cómo llevarla... Y yo me voy dentro de 15 días... Mi marcha es algo inevitable, ambas lo sabemos... Pero dejarla sola... Sí, mis hermanos están cerca... Pero cerca no es lo mismo que aquí... También se queda Pancho para hacerle compañía (a veces le resulta más útil que yo...). No sé... A veces dejar atrás algo... Es más difícil cuando debes tanto... Y cuando debes la vida, por mucho que alguien te anime a que vueles... Deseas que se te rompan las alas por poder complacerla... Pero esta vez no se me romperán... No me queda más remedio que volar.


¿Y yo? ¿Cuánto la echaré de menos?


2 Responses so far.

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