Posted by : Any R jueves, marzo 25, 2010

En este último año, es más, en estos últimos días, he aprendido un montón de cosas. Algunas ya las sabía y las he ido recordando... Otras, son demasiado nuevas y todavía me cuesta acostumbrarme a ellas...

He aprendido que es la gente que más cerca está de ti, en la que confías, a la que quieres, la que es capaz de destrozarte el alma con una sola frase... Y que cuando empiezan a escupir es difícil que se detengan, dejándote un poquito más abajo que la altura normal del suelo: hundida.

He descubierto que a veces pasas por la vida de la gente como una estela, que pese a lo mucho que hayan podido marcarte a ti, no han recibido nada de tu lado y te olvidan con una facilidad pasmosa. Tan deprisa y tan fácilmente que no tienes que molestarte en pensarlo. Seguramente recuerdo con tanta frecuencia como me olvidan a mí.

He comprendido que las lágrimas no siempre ayudan, que cuando apenas puedes recurrir a otro medio de desahogo, no son suficientes, no te vacían, no te limpian toda la mierda que se ha acumulado hasta que ya no puedes más y dejas que escapen a tu control. Y sobre todo he entendido que no soporto que me vean llorar. De nuevo renace ese conocido orgullo que creía desaparecido en la maraña de auto compasión que a veces me invade.

He aprendido que cuanto más deseas algo, más tienes que esperar para conseguirlo. Puede que sea para que desesperes y que te rindas por el camino. O quizás sea para que al conseguirlo te sientas más orgullosa de ti de lo que lo has estado nunca. Dan igual los motivos, el caso es esperar. Esperar por todo... Esperas a obtener los resultados de más de un año de trabajo, esperas a alguien, esperas para irte de vacaciones, esperas a que te llamen, esperas algún mensaje, esperas un acontecimiento que te arranque de la rutina... E incluso esperas la continuación de un libro... Era lo que me faltaba, comenzar a leer una novela y mosquearme cuando dentro de las tapas veo el título con una coletilla "Primer día". No, no puede ser... Sí, vas a la última página y te lo encuentras allí impreso, riéndose de ti... "Continuará".

He comprendido que necesito salir de aquí. Necesito un par de días, quizás una semana lejos de todo esto para respirar y no sentirme como la lápida de una tumba en suelo no consagrado, al que pocos se acercan y los que lo hacen es para escupir su desprecio. Sé que esto no es así, soy consciente, pero no puedo hacer nada salvo evitar sentirlo. Tengo que irme... Necesito irme...

Por desgracia, también he descubierto que soy incapaz de marcharme. Al final... Me he acostumbrado a esperar. Y sigo esperando...




4 comentarios por lo de ahora.

  1. El Ogro says:

    He descubierto a descubierto...

    Un Saludo...

  2. мιиι says:

    ¿Sólo has aprendido eso? Entonces no necesitas lentillas correctoras, sino un perro lazarillo.

    Si es lo único que has aprendido, los que hemos seguido tu estela somos unos ineptos que han perdido el tiempo mientras tú perdías el tuyo siguiendo otras estelas. Unos tontos que no han sabido enseñarte nada.

    Dices que has aprendido que tienes que esperar... Pues bien, ¿qué esperabas? ¿Esperabas una crítica amable o palabras de ánimo? Pues no. ¿Para qué? Ya tengo bastantes causas perdidas de las que preocuparme.

    Si eso es todo lo que realmente has aprendido, no voy a decirte nada más, niña.

  3. Mmm, aunque no lo creamos, todas esas personas que se encuentran a nuestro lado, son las que mejor nos conocen y por ello, tienen el privilegio, de decirnos todo cuanto piensan, puede que en algunas ocasiones nos "fulminen" sus palabras y nos hundan, pero es cuando tenemos que analizar, que lo dicen por nuestro bien, en vez de auto compadecernos, ¿o solo esas personas están para alegrarnos el oído y autoestima, eh ?.

    Si todas esas personas que han pasado en tu vida, “te han olvidado” con una facilidad pasmosa, es porque en realidad no llegaron apreciar todo cuanto vieron en ti, por lo tanto, no las mires más, solo saca provecho del aprendizaje que te dejaron y observa detenidamente todas esas estelas u personas que día a día te acompañan.

    Quizá no sea la persona adecuada para “soltarte” todo este sermón, pero es lo que pienso.

    Un besazo, cosa guapa.

  4. No me doy por aludida en eso de "las personas que te han olvidado" pero sólo quiero decirte que aunque no de señales de vida, yo siempre te llevo conmigo ;)
    Sabes que te quiero, verdad?

    Besitos!!!!

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