Posted by : Any R martes, marzo 09, 2010

Ante todos los comentarios de ánimo, muchas gracias. El viaje es a Madrid, a rendir las últimas cuentas con lo que llevo un año y algo rumiando... A nivel laboral, por supuesto. Estaré allí una semanita, sobre la tercera semana de abril. Así que aún queda. Pero gracias de todas formas.


Yo soy la inútil. Yo soy la irresponsable y la torpe. Soy la niña pequeña que siempre quiere tener razón pero que no la tiene nunca. Soy la despistada, soy la tonta confiada a la que siempre se la dan con queso. Soy gilipollas con todas y cada una de las letras: G-I-L-I-P-O-L-L-A-S. Sin embargo, soy la que nunca ha dejado escapar al perro. Veréis, si escribo esto es por la sensación en la nariz, ese picorcillo que indica que el lacrimal se está inflamando y que en breve dejará soltar las lágrimas. No quiero, no me apetece y por eso escribo. Así que estáis a punto de ver lágrimas de rabia, de preocupación... De yo qué sé qué más... Aviso, por si acaso.

Mi madre tiene la fea costumbre de sacar al perro sin correa. Vivimos en una zona apartada de la circulación, en una calle sin salida por la que cuando pasan coches es algún vecino o alguien que se ha equivocado y tiene que dar la vuelta. Con mi perra anterior, Nika, no había problema. Se daba una vuelta y regresaba. A no ser que estuviese en celo... Que regresaba un poco más tarde y preñada... Pero en fin... Ese es otro tema. El caso es que Pancho es un capullo. Es un perro demasiado lindo que nunca quiere volver a casa. Siempre quiere dar una vuelta más. La última vez que acabó en la perrera, me dijeron que lo tenían atado con otro perro (que resultó ser de mi profesor, aunque eso es otra historia) para llevárselos, quizás para peleas de perros... También podría pasar que provocase un accidente, es un poco distraído como yo... En cuyo caso, la responsabilidad civil recaería sobre su dueña legal... ¿Mi madre? No. Yo. Imagináos tener que pagar los gastos de un accidente a sueldo 0 y gastos... Bueno, no me meto en mis gastos... Así que... ¿Qué hago? ¿Me siento tranquila y espero a que el perro vuelva como propone mi madre? Y lo peor no es la posibilidad de que lo maten, de que me caiga un accidente, de que tenga que pagar otra vez más los portes de la perrera... No, lo peor es que sé que no será la última vez. Que tras las broncas, las charlas los gritos cuando ya no me oyen de ninguna otra manera, la culpa de que el perro haya escapado es mía. Ya sea un "tienes que educarlo mejor" o un "tenías que haberlo paseado tú"... ¿Qué coño pretenden? De verdad... No quiero que paseen al perro. ¡De hecho se lo prohíbo! No me vale de nada que me quiten la responsabilidad del paseo de la mañana si luego me paso media hora dando vueltas con el coche antes de irme al médico para ver si lo encuentro... Que por 15 minutos de paseo me han jodido media hora y toda la tarde que me pase recorriendo la ciudad a ver si tengo suerte y lo veo yo antes que los de la perrera...

Bien, todas mis buenas intenciones para recuperar mi creatividad esta tarde, poner en orden mi cuarto y reorganizar mi vida un poco al garete para perder la tarde buscando a un perro que no aparecerá hasta que la perrera me llame para decir que lo tienen allí...

De verdad... ¿Tanto le cuesta a la gente hacer las cosas bien para evitar estas cosas? O al menos reconocer que tienen la culpa y dejar de echármela a mí, joder, que saben que grito, pero al final me la quedo... Menudo día que llevo...


Por cierto, si alguien lo ve, que le pegue una patada en el culo y que me lo mande para casa...

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