Posted by : Any R viernes, diciembre 11, 2009

Cualquiera se daría cuenta de cómo he cambiado en el tiempo que he estado fuera... Después del examen me quedé un poco hecha polvo. Pero pensaba en tu promesa... Hablaríamos de vernos... Y a pesar de que no fue hablado como lo esperaba, al final llegamos al mismo punto. Y nos veríamos. Nos vimos...

Dios, todavía me cuesta creer que haya sido real...

Cualquiera se daría cuenta de que ha vuelto esa sonrisa de idiota. De que me distraigo continuamente, de que parece que estoy en cualquier otro lugar menos donde realmente estoy. Y así es... No puedo evitar pensar en ti. No puedo evitar recordar tus labios sobre los míos. No quiero evitarlo.

Me dedico a contarle a toda la gente a la que le hablé de ti lo maravillosa que eres... Y debe ser muy obvio... Porque gente a la que no le hablé de ti me pregunta quién eres... Sonrío, cierro los ojos, recuerdo el tacto de tus manos sobre las mías, tus labios en mi mejilla en aquel primer momento, tus ojos mirándome para descubrir quién aguantaba más... Lo admito, me has dejado más tonta de lo que ya estaba... Me has dado un motivo más para sonreír. Como cuando empezamos a hablar cada noche, como cuando empezamos a mandarnos sms, como cuando empezamos a hablar una vez a la semana, como cuando cambiamos a las charlas diarias... Siempre me has dado muy buenos motivos para sentirme bien, para estar alegre, para pensar en ti con una sonrisa... Y decías que no habías hecho nada... No, mi amor, ¿qué no has hecho?




¿Qué más puedo decir?


P.D: Ponte bien, ¿sí? Alguien me dijo una vez que era inútil decirle a alguien que no estuviese enferma... Pero no puedo evitarlo... Quiero que estés bien...

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