Noches de invierno
Me gustan los días de invierno. Esos días fríos, secos, cortos… La noche se te cae encima casi sin que te des cuenta, mientras la navidad se acerca sigilosamente. Es entonces cuando pondrán las luces en las calles de la zona vieja. Es entonces cuando puedes disfrutar de un paseo agradable, comprar en un puesto un buen cucurucho de castañas y sostener una entre las manos para calentártelas. Caminar bajo las bombillitas que tiñen de amarillo cada calle de la ciudad, caminar sobre la fría piedra que tanto tiempo lleva guardando mi ciudad. Me gustan los días de invierno. El aire frío me congela las mejillas y me deja roja la punta de la nariz. Sin apenas darme cuenta, sonrío. Cierro los ojos durante al menos cinco pasos. Respiro hondo, suspiro. Disfruto del frío. Siempre me ha encantado el invierno en Santiago. En especial la navidad. Sí, sé que llueve mucho y que en ocasiones puede rayar lo insoportable. Pero cuando el día es seco y frío, cuando sólo hace falta un abrigo para sentirse mej...