Posted by : Any R jueves, septiembre 03, 2009

Agarré con fuerza el mango de madera y me retiré unos pasos atrás.

Ni lo pensé.
Ni lo vi venir.
Ni me di cuenta de lo que hacía hasta que fue demasiado tarde.

Sin mirar siquiera, levanté el mazo en alto, lo balanceé un par de veces sobre mi hombro derecho y finalmente, con todas mis fuerzas, golpeé mi propio corazón.


No. No soy propensa a que me rompan el corazón... Soy propensa a romperlo yo...






Blog cerrado por tener una dueña gilipollas.

Hasta nuevo aviso. Hasta que vuelvan las palabras. Si vuelven...

20 Responses so far.

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