Posted by : Any R domingo, junio 14, 2009

Me encanta andar descalza por la casa. Desde niña... Me gustaba sentir el tacto del suelo en la planta de mis pies... Me sigue pareciendo una de las sensaciones más agradables que he sentido jamás... Cuando empecé a entrenar karate, la idea de tener que descalzarme me atraía tanto, que ni con ampollas en los pies dejaba de hacerlo. Esparadrapo para no destrozarme y listo. Aún así me despellejaba completamente las plantas. Pero con el tiempo, se acostumbraron a los roces... Y ahora... Es inevitable tener una suela de zapato pegada a los pies continuamente. Y sin embargo, la sensibilidad es asombrosa. Ya no puedo caminar tranquilamente por la playa cuando la arena está ardiendo... Ya no puedo quedarme tan pancha cuando piso una piedrecilla... El dolor es infinitamente mayor que antes... Siempre me he preguntado por qué...

He cogido unas cerezas en la cocina. Últimamente no puedo dejar de comerlas. Mi madre trajo una caja de dos kilos... Y cada vez que me doy cuenta, tengo una en la boca. También es algo que me acompaña desde niña. Recuerdo que eran caras, así que no las había muy a menudo. Mi imaginación solía compararlas con la ambrosía (fue aquella la época en la que Xena me acercó a la mitología griega). Imaginaba enormes banquetes celestiales, con Atenea a la cabeza de una mesa rebosante de comida, sosteniendo frente a ella un par de cerezas... Nada más... Sólo esas dos cerezas...


Estoy nostálgica... ¿Por qué? No lo sé... Quizás fuese la sesión de cine... Lo que iba a ser una peli se convirtió en cuatro. Vimos:

Mujer contra mujer
DEBS Espías en Acción
Loving Annabelle
Frágiles


Quizás fue la música de Loving Annabelle. Quizás fue el recuerdo de tantas emociones que siempre me ha provocado Frágiles... O quizás el echarte de menos... No lo sé... ¿Quién sabe? Pero estoy nostálgica... Tengo que evitar mirar ciertas fotografías... Es difícil, pues mi habitación está llena de ellas... Pero en fin, procuraré mirar a la pantalla hasta que me vaya a la cama...




Otra de las cosas que arrastro desde niña son los sueños... Y últimamente, daría cualquier cosa porque fuesen de verdad... Salvo por algunos que se repiten últimamente en los que me decepciono a mí misma volviendo a fumar... Pero los más numerosos, los más normales, los más agradables... Esos son contigo... Por eso me gustaría no despertar cada mañana... O me gustaría que al hacerlo, tu calor no abandonase mis sábanas como si acabases de levantarte y de irte sin despertarme... Porque no puedo evitar desearte entre mis brazos... Porque te descubro en cada cosa que hago... En cada canción que escucho... Ya lo sabes... Formas parte de mí... Y te extraño. Siempre te extraño...


"You will find me waiting for you".

7 Responses so far.

Leave a Reply

Deja tu huella para que no camine sola.

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

- Copyright © Confesionario Digital 4.0 - Diseñado por Any R -