Posted by : Any R martes, mayo 12, 2009

Me desperté tarde. Mi cuerpo se negaba a moverse. Me dolía el pecho. Pero en fin, agujetas, normal. A pesar de lo tarde, podría haber ido con tiempo, si no fuese por el nivel de empanamiento. Me quedé prácticamente 10 minutos sentada en la cama. Sin hacer nada, sin mirar nada, apenas sin escuchar la radio (¿Camera Café?). Salí de la habitación al mismo tiempo que mi hermano volvía a la suya del baño. Esperé a que dejase las coñas y me dejase pasar. No estaba de humor. Llegué a la cocina. Un desastre de loza y suciedad. Piensa, procesa... Mierda... Hoy me toca a mí recoger y hacer de comer. Y por si fuera poco en tiempo record, porque tengo que perder el tiempo yendo al médico... Cabreo.

Salí tarde (otro empanamiénto tomándome el sucedáneo de café). Y pensé que a pesar de desear que la mañana se arreglase, no parecía tomar ese camino. Llueve. He bajado las escaleras, he caminado media calle... Y me veo obligada a volver atrás a por el maldito paragüas. Un poco más adelante me cruzo con un camión de transporte de animales vivos... El hedor... Las nauseas... Me vi obligada a hacer verdaderos esfuerzos para conseguir que el desayuno se quedase en el estómago. Y como consecuencia, el resto del camino me acompañó un dolor intenso en todo el pecho y abdomen.

Me alegré al encontrar la nariz de payaso... Pero fue tan fugaz como el tiempo que tardé en metérmela en el bolsillo.

En la academia, hablamos de dejar de fumar.

"Recuerdo ver a tu padre fumando a dos manos... Le vi una vez cuando estaba en Orense... Era un hombre con mucho carácter".

Como si no lo supiera... Les cuento cómo me enteré de su muerte, con una sonrisa en los labios. Como siempre...

Camino de vuelta bajo la lluvia hasta el centro de salud. Total... Esperando 45 minutos (que utilizo para estudiar... sí, soy yo, ¿vale? Esperando para entrar al médico mientras estudio... La gente cambia... xD). Al final el doctor de apellido impronunciable se dedica a meterse conmigo por querer ser policía y pasa de mis análisis. Eso querrá decir que estoy bien...

"¿Cómo te dio esa vena?"

"Pues por mi padre. Sigo sus pasos."

"Pero seguro que tu padre no tiene tatuajes."

"No, no los tenía."

"Ah, ¿que ahora sí?"

"No, ahora tampoco."

"... Lo siento..."


Llegué a casa. Lo mejor del día, hacer la comida. "El viaje de Copperpot" a todo volumen en el DVD y cuando me doy cuenta la cocina está reluciente y la pasta casi lista. Pero sin querer me paso con la pimienta... Lástima, habría estado muy buena...

Llego tarde al gimnasio, así que me paso el resto del tiempo bromeando sobre que no me dará tiempo de acabar a las 5 y me echará la rubia a patadas... xD Acabo a las 5 y 10. La rubia no me dice nada.

En casa, a pesar de que sé que tengo que estudiar, vagueo un rato. No me apetece ir a correr hoy. Llueve a ratos, me duele la rodilla, la espalda, el pecho, los brazos... Si ayer estaba bonita, hoy soy un mapa. Como se me ocurra separar los brazos de la mesa, tiemblan descontroladamente... Se pasará. A todo se acostumbra una...

No consigo que sea un buen día... Pese a la nariz de payaso, el trébol de 4 hojas, el buen rato en el gimnasio... No, no consigo que sea un buen día.

Mmmmmmmmmm, estoy rayada. Y lo jodido es que no sé por qué o ya lo habría solucionado. En fin, hoy hasta los gatitos me han avisado...





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