Posted by : Any R jueves, diciembre 11, 2008




Primero subes el hombro, luego le sigue el codo, despues la muñeca mientras el hombro baja, el codo le sigue y finalmente la mano da un suave latigazo.

Ahora el otro brazo.

Alternándolos, mientras comienzas a hacer un shake de cadera... Parece mentira, yo, la niña-tabla, me enamoré de la danza. Seré mejor o peor... Pero la sensación cuando suena la música y el cuerpo comienza a moverse... Danza árabe, por supuesto... Movimientos lentos y sensuales, con todo el cuerpo participando y dejándose llevar.

¿En serio esta música no os incita a moveros? Si me lo hace a mí...

Los timbales, los tambores, las cajas, las panderetas... Tanta percusión enlazada sólo puede llevarte a seguir el ritmo con toda la pasión de que dispongas. Los cambios de ritmo, las roturas, los instrumentos de cuerda, las voces... Adoro esto... Adoro dejarme llevar, aunque me muera de vergüenza...

Centrarte en cada movimiento de tu cuerpo y poner en ello tu corazón...

Pero hoy fui un poco desastrosa... Sólo podía pensar en ti. En si algún día vendrías a la clase, en tu último mensaje... ¡Chiquilla! Ya vale... ¿Cómo has conseguido hacerte un hueco tan grande en mi mente? ¿Y en mi corazón?

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