Posted by : Any R miércoles, abril 30, 2008

¿Dónde es eso? Creo que llevo algún tiempo perdida. Cuando creo que me encuentro, descubro que no estoy donde pensaba. Es curioso. No deja de ser una sutil ironía. ¿Cuanto tiempo llevo así? ¿Desde que me mudé? Mmmmm, me temo que no. Ojalá... la respuesta sería clara. Estoy dividida. Estoy dividida entre lo que tengo aquí (un trabajo y un par de amigos) y Santiago (la familia, algunos amigos y toda una vida...). Podría haber sido eso... qué fácil habría sido...

Pero no. Piensa cuándo te perdiste... Piensa, recuerda, esfuérzate... Uffff... Apenas sé lo que hice ayer... ¿Cómo recordar algo que no sé siquiera si ocurrió? ¿Estoy segura de haberme perdido?

¿Qué más dará? Ya me encontraré. O no... El caso no es buscar un lugar en el mundo... Cada vez estoy más segura de que no lo tengo... Pero ya que a alguien se le ha ocurrido la feliz idea de plantarme aquí, tendré que crecer y prosperar, llegar a dar mis frutos... ¿No, princesa? Pues de eso se trata... O no... :D Llevo tanto tiempo dudando de todo que desde hace una buena temporada ya no estoy segura de casi nada. Porque hasta las cosas que consideraba inamovibles acaban cambiando. Las pirámides desaparecerán algún día; las montañas caerán y se moldearán de nuevo; los océanos crecerán y se secarán; la humanidad se extinguirá... Sería increíble vivir para ver todas esas cosas... Pero con lo que está costando mantener la ida que llevo (y son sólo 22 añitos) ¿cómo puedo esperar aguantar una eternidad? Nada, nada... La vida dura lo que dura por algo.

Tengo ganas de vivir algo increíble. Cada mañana espero hacerlo... ¡Jooooder! ¡Soy imbécil! ¡Cada día es increíble! Cada día es una nueva aventura... ¡A vivirla, Any!

2 comentarios por lo de ahora.

  1. Mmmm...
    ahora tienes una responsabilidad.
    Espero que la próxima sea la tuya. Ya está el nuevo. No espero verte en otro lugar que como mínimo no sea la final.

  2. Amrita says:

    Pues sí... sabes que pienso que en la vida uno no tiene que buscar su lugar, sino recordarse a si mismo. Encontrar ese lugar en nuestro interior en el que nos sentimos a gusto, felices y entendemos que la paradoja es que nada permanece... Porque como has dicho, este pequeño planeta, la montaña que hay en frente y todo, asolutamente todo se transforma.

    Pero quizá lo que te despiste un poco es que la transformación no es un final. No hay final, todo termina siendo parte de algo, aunque sea en polvo, aunque aparentemente de la sensación de "destrucción total".

    Transfórmate por dentro, ve entrando pasi a paso en la madurez y serás capaz de entender que no estás dividida, que en el fondo no hay un muro tan grueso que separe lo que hay en tu interior de lo que te está pasando en el exterior ;-)

    Gracias por recordarme a mi querido árbol Sentimientos, jijijiji...

    Quizá esta vez, tenga la oportunidad real de empezar a tener tiempo para él y darlo a conocer.

    Y en cuanto a cosas increíbles... sí, cada día es increíble si te levantas pensando en ello. De todos modos ¡¡¡tenemos un viaje emocionante por delante!!! :-D

    ¡Yuuuupi! ¡Qué ganas!

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