Posted by : Any R viernes, febrero 15, 2008

Recuerdo cuando me acerqué al cura y le pregunté qué era exactamente un pecado. Él se lo pensó un buen rato. Quizás trataba de buscar las palabras que harían entrar en razón a una cría de 7 añitos... Y al final habló con aquella voz lenta y suave que tanto me gustaba:

- Siempre que hagas algo que tengas que hacer a escondidas, eso es un pecado.

Con el tiempo fui aprendiendo muchas más cosas. Y había tanto que tenía que esconder... No podía decirle a mi madre que me iba al medio del monte con los amigos, se preocuparía... Eso era pecado. No podía desnudarme ante los chicos, era pecado... Pero sí ante las chicas...

Curiosamente cogí esa manía... Desnudarme ante las chicas. Recuerdo cuando de niña me cambiaba la ropa con mi mejor amiga... Eso también lo hacíamos a escondidas... Porque también era pecado.

Más tarde empezó a gustarme desnudar a otras mujeres... Y también tenía que ser a escondidas, por supuesto. Porque ese sí que era un pecado. Lo que sí pensaba que popdría hacer sería darles la mano, besarlas, como cualquier pareja haría con su chico. Sin embargo, siempre hubo alguien que me llamaba desvergonzada, o que me pedía que lo hiciese en privado...

Así que decidí que el amor era pecado. Quizás por eso ahora me niego a amar a nadie más... Que así sea.

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