Posted by : Any R domingo, febrero 17, 2008

Hace poco me atreví a aceptar la importancia de ciertas partes de mi pasado en mi vida actual. Pero nunca pensé que realmente sería tan... Dios... Hoy me faltan las palabras. Por no decir que me falta el sentido común. No puedo achacarlo a la pasión del momento, porque fue algo pensado y hasta planeado... Me pasé toda la noche deseándola y al final suspiré de alivio cuando me di cuenta de que ella sentía lo mismo.

¿Y ahora qué? ¿Qué demonios ha sido esta noche? Apenas dormí. Cada cinco minutos abría los ojos, luchando contra dos sensaciones opuestas... La primera e inevitable del "¡pero qué coño has hecho!". La segunda la de borrar estos últimos años de mi vida como si no hubiese pasado nada. ¿Con cuál me quedo?

No puedo quedarme con ninguna. No quiero tomar ninguna decisión al respecto. Lo que pasó, pasó. Y ¡dios!, fue increíble... Hacía mucho tiempo que no sentía algo así... Pero creo que por el bien de mi cordura y de mi integridad física, las cosas se quedarán ahí. O al menos, no pienso hacer ni decir nada que haga avanzar algo que no puedo sostener.

¿Por qué siempre es todo tan complicado?

Leave a Reply

Deja tu huella para que no camine sola.

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

- Copyright © Confesionario Digital 4.0 - Diseñado por Any R -